Ir al contenido principal

Aforismos literarios


Un escritor, como un arqueólogo, es un ser fascinado por las prodigiosas construcciones  de la imaginación, y siempre está excavando las selladas tumbas de sus recuerdos.

-¿Qué merece la pena de un escritor?
-Sus libros
-¿Qué queda de un escritor?
-Sus libros, si merecen la pena.

Entre literatos está muy extendida la siguiente consideración, en literatura lo único inmoral es escribir mal. Pero escribir bien no exime a un escritor, como a cualquier otra persona, de sus inmoralidades.

Algunos escritores persisten en su oficio por falta de talento, y otros abandonan su arte por exceso de talento.

Una definición de la literatura: pasión inteligente.

El éxito literario, la cara amable del olvido.

(Ricardo Labra, El poeta calvo, Ediciones Trea, 2016)

   


Comentarios

  1. Muy cierto. A veces caemos en el error de confundir vida y obra, y claro, si la primera nos desagrada lastramos con nuestros prejuicios la segunda.
    Saludos

    ResponderEliminar
  2. No sé, pero se me ocurre que El poeta calvo a El poeta desnudo no hay diferencia, al final solo cabe ponerse el sombrero y marcharse.
    Ricardo Labra parece muy audaz.

    ResponderEliminar
  3. El mismo Labra es poeta y sabe de lo que habla.
    Saludos, Amaltea y L.N.J.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Incierta Fritillaria

La historia de la Fritillaria en Gran Bretaña es igualmnente incierta. Es seguro que se cultivaba allí en 1597, y posiblemente hacia 1578 (en realidad los nombrs de esta planta no se fijaron tan pronto, y a veces no está claro de qué planta se habla). Por otro lado, el primer registro de la planta en el mundo natural data de 1736, y hasta eso es anómalo, nadie afirma haber vuelto a verla hasta 1776, una fecha muy tardía para una nativa británica auténtica, sobre todo para una tan llamativa, inconfundible y atractiva. En otras palabras, quien considere nativa la Fritillaria deberá reconocer que las distintas generaciones de botánicos de los siglos XVII y XVIII se pusieron de acuerdo para no mencionarla en absoluto, una confabuilación solo comparable a la de la NASA cuando simuló los aterrizajes de estadounidenses en la Luna, supuestamente en los días que les quedaban libres en la tarea de vigilar los artefactos alienígenas de Roswell.

(Ken Thompson, ¿De dónde son los camellos? Creencia…

Beber y no olvidar

Claudia Barrett: Invítame a un trago y escucharé sus problemas.
Tony Young: Si lo hago, quizás se me olviden.

(Taggart, 1964, de R. G. Springsteen. Guion de Robert Creighton Williams).

El granjero de Rowan Oak

En el verano de 1929 William Faukner se casó con Estelle Oldham Franklin, que se había divorciado de su esposo y había venido a Oxford con los dos hijos de este matrimonio, Malcolm y Victoria (conocida como Cho-Cho). Se casaron en la vieja iglesia presbiteriana de las afueras de Oxford que construyeron los esclavos sobre College Hill. Pasaron la luna de miel en Pascagoula, y fue allí donde Faulkner corrigió las galeradas de El sonido y la furia.
Al año siguiente, animado por los ingresos que le generaban sus relatos cortos en las revistas y la próxima publicación de sus libros en Inglaterra, Faulkner  compró Rowan Oak, una casa ante-bellum de Oxford, destartalada y necesitada de restauración. Por esta casa, adquirida por 6.000 $ y pagada a plazos de 75 $, lucharía Faulkner toda su vida  Como señala Michael Millgate (The Achievement of William Faulkner, 1966): "Visto hoy, el acto de adquirir tal casa se presenta como algo práctico a la vez que simbólico, que reafirma la decisión …