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Mostrando entradas de mayo, 2009

Tricampeones

En 1994, Guardiola cayó en Grecia ante los legionarios de Capello. En 2009 regresó a Roma para cumplir con la sentencia latina: Ars longa vita brevis. En efecto: el arte dura, la vida es breve.

(Juan Villoro, El Periódico de Catalunya, 29-o5-09)

Padre e hijo

Philip Henry Gosse y su hijo Edmund

Philip Henry Gosse (1810-1888) era probablemente el mejor naturalista descriptivo de su época, y un personaje de gran popularidad por su labor divulgadora de la historia natural de Gran Bretaña. Sin duda estaba destinado a ocupar las más altas posiciones en la comunidad científica victoriana. Pero en 1857 publicó un libro que, sin quererlo, iba a cambiar su vida. Lo denominó Omphalos, y llevaba por subtítulo: "Un intento de desatar el nudo de la geología." Gosse defiende en este libro que si las especies surgen por acción repentina en cualquier parte de su ciclo vital, su forma inicial debe presentar apariencia ilusoria de preexistencia. Así, por ejemplo, un hipopótamo adulto, recién creado por Dios hace tan solo una hora, debe tener los dientes desgastados por su uso; y en cuanto a los fósiles, éstos fueron colocados ya dentro de los estratos con la apariencia de fósiles. Por supuesto Adán tenía omphalos (ombligo).
Philip Henry Gosse confia…

Abada

Grabado de Clara, original del pintor Oudry.
(Tomado de Clara's Grand Tour, 2004, de Glynis Ridley)

Se llamaba Clara y era un rinoceronte hembra. Fue capturada cuando tenía dos años en Assam (India) y trasladada a Europa en barco desde Calcuta por un empleado de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales llamado Douwemout Van der Meer. Vivió en Leiden hasta que en 1746 emprendió con su amo una gira por Europa que la convertiría en una celebridad. Iba en un carromato hecho a medida para aguantar sus tres toneladas de peso y tirado por ocho caballos. Durante diecisiete años viajó por varios países: Austria, Alemania, Suiza, Francia, Italia, Gran Bretaña...
En todas partes la abada Clara causó el asombro de millares de personas que nunca habían visto un rinoceronte ni en pintura. La vieron, entre otros muchos, la emperatriz María Teresa y Luis XV, y Casanova, que pasaba por allí. Buffon la estudió de cerca y Diderot y D'Alembert la sacaron en su Encyclopédie. Se hiceron con su …

Conte

Ha muerto Rafael Conte. Al igual que otros muchos empecé a leerle en el suplemento de libros de El País. Tenía, como es propio, sus filias y sus fobias, y una especial predilección por la literatura francesa. Siempre me dio la impresión de que disfrutaba siendo crítico literario; de que, a diferencia de otros, le bastaba con ser crítico y solo crítico.
En 1989 coordinó un libro titulado Una cultura portátil. Cultura y sociedad en la España de hoy, reservándose el capítulo dedicado a la "La novela actual en España", en el que tuvo la deferencia de mencionarme. Años después le vi en una Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Madrid, concretamente en la caseta de la librería Renacimiento, pero no me atreví a decirle nada. Descanse en paz.

Furor minero

A mediados del siglo XIX el descubrimiento de importantes criaderos metalíferos en España ocasionó un período calificado justamente como de "furor minero". Lucas Mallada lo reflejó con acierto: "El ejemplo de varias fortunas en un país como el nuestro, donde la afición a los juegos de lotería hizo necesaria la creación de una Dirección general de la cual dependían al mismo tiempo las minas del Estado, tentó a la codicia de toda clase de gentes, desde encopetados políticos y acaudalados banqueros hasta humildes labriegos y simples buscones de minerales, dedicados a olfatear y recoger por sierras y barrancos toda clase de piedras con señales de metal o cosa parecida. No quedó monte, ni cerro, ni cañada, ni rincón por explorar y registrar, y por más de media España, no docenas de minas, sino miles, por luengos siglos abandonadas, volvieron a entrar en labores con alocada actividad, sin contar los infinitos pocillos, calicatas y socavones en yacimientos nunca explorados.&qu…

Literatura contra barbarie

Bajo Brezhnev -que no era lo peor, era grave pero no era Stalin- había una joven rusa en una universidad, especialista en literatura romántica inglesa. La metieron en un calabozo, sin luz, sin papel ni lápiz, a causa de una delación idiota y completamente falsa, ni falta hace aclararlo. Conocía de memoria el Don Juan de Byron (treinta mil versos, o más). En la oscuridad lo tradujo mentalmente en rimas rusas. Sale de la prisión habiendo perdido la vista, dicta la traducción a una amiga y ésa es ahora la gran traducción rusa de Byron.
Ante ello, me digo varias cosas. En primer lugar, que la mente humana es totalmente indestructible.
En segundo lugar, que la poesía puede salvar al hombre. Hasta en lo imposible.
En tercer lugar, que una traducción, incluso con la imperfección humana, traduce lo que traduce, lo cual es otra manera de decir que hay una relación entre lenguaje y realidad.
Y en cuarto lugar, me digo que debemos ser muy felices.

(George Steiner, La barbarie de la ignorancia, traduc…

Anverso y reverso

Saludo a Franco, Arriba España, Noticiario Ufa, Fiesta de la Raza... ¿Ayer como Hoy?

Ward

Terminados sus estudios, Lester Frank Ward (1841-1913) entró en el U.S. Geological Survey como geólogo ayudante en 1881. Cuatro años más tarde ocupó en dicha institución plaza de geólogo y, a partir de 1893, de paleontólogo. Al mismo tiempo fue nombrado conservador honorario del Departamento de Plantas Fósiles del U.S. National Museum, llegando a ser una autoridad en paleobotánica.
En 1905 se retiró del U.S.G.S. y fue contratado como profesor de la Universidad de Brown en Providence. Paralelamente a sus actividades profesionales en el campo de la geología, Lester F. Ward fue desarrollando una serie de estudios pioneros en el campo de ciencias sociales por los que actualmente es recordado, hasta el punto de ser considerado el padre de la Sociología norteamericana. Las ideas de Ward descansan en el supuesto de una dinámica social; la sociedad es, como toda la Naturaleza, un dominio de fuerzas; lo social es télico.
En sus obras sociológicas es fácil encontrar referencias a la geología, la …

Estado de la literatura en Asturias

El pasado miércoles tuvo lugar, dentro de los actos programados por LibroOviedo 2009, una mesa redonda titulada "Estado de la cuestión. Diez años después", organizada por la Asociación de Escritores de Asturias. Intervinieron en la misma Carmelo Fernández Alcalde (presidente de la AEA), Manuel García Rubio, Pilar Sánchez Vicente, José Havel y un servidor. Moderó Javier Lasheras.
En el acto se trataron varios temas, y se hizo un balance de la literatura hecha en Asturias en los últimos diez años (casi los mismos que lleva en funcionamiento la AEA). El diágnóstico, compartido en líneas generales por todos los intervinientes, es que estamos ante un momento dulce de la literatura asturiana, tanto por lo que se refiere al número de narradores y poetas como por su manifiesta calidad. De verdadera "edad de plata" la calificó García Rubio, aunque se echan de menos canales de información y promoción adecuados para hacerla más "visible".
Por mi parte, y dada mi cond…

A. J .A. Symons

A. J. A. Symons (1900-1941)

Desde muy joven Alphonse James Albert Symons tuvo claro cómo enfocar su vida: "Mantengo mi idea de construir mi vida como un arquitecto proyecta una casa." Fiel a esta concepción, A. J. A. Symons llegó a convertirse en un personaje de sorprendente versatilidad.
Fue un dandy que gustaba de extravagantes camisas a medida y corbatas de fantasía, gran aficionado al bridge y a los juegos de azar, amante de las carreras de caballos, perito calígrafo, coleccionista de objetos de la época victoriana, bibliógrafo especialista en escritores finiseculares, refinado gourmet -cofundador de la Wine and Food Society-, y reconocido bibliófilo, creador del First Edition Club. Como lector admiró, sobre todo, a Poe, Algernon Blackwood y otros autores de lo sombrío y lo terrorífico. Como escritor mostró sus preferencias por el ensayo y la biografía.
Con tal dispersión de aficiones y saberes no es de extrañar que Symons se caracterice más por las obras que dejó inconclu…

50 años de Geología en Oviedo

El pasado viernes se celebró en la Facultad de Geología de Oviedo un acto conmemorativo del cincuentenario de los estudios de Geología en la Universidad de Oviedo. En dicho acto, presidido por el rector, se presentó el libro 50 años de Geología en la Universidad de Oviedo, un volumen colectivo de más de cuatrocientas páginas, del que he tenido el honor de ser editor junto con Javier Álvarez Pulgar.
En el libro se hace un repaso al medio siglo (1958-2008) de existencia de la licenciatura en Geología, incluyendo artículos que abordan tanto la parte "formal", académica, de dichos estudios, como también la historia "informal", anecdótica, vista por profesores y alumnos de diferentes promociones.
Al acto asistió Dª Rosa Areny, viuda del Prof. Noel Llopis Lladó, principal promotor de los estudios geológicos en la universidad ovetense, a quien se le impuso la medalla de la Facultad y Departamento de Geología, al igual que a otros profesores y PAS, ya jubilados. Hubo emoció…

Novedades

Viendo ciertas novedades editoriales que pueblan actualmente los escaparates de las librerías, a uno le viene a la mente aquella frase del bibliógrafo Jules Le Petit: "Que los dioses inmortales te asistan y te guarden de las nuevas novelas."

Alas

El público entero que asistía a los sermones de San Vicente Ferrer vio más de una vez que al Santo, en medio de sus discursos, le crecían alas de repente y cortaba los aires volando a grandes distancias para consolar y animar a algún enfermo que reclamaba su asistencia. Concluido ese acto de caridad, volvía de la misma manera para terminar con su prédica.
Por ello se representa muchas veces a San Vicente Ferrer con alas, a imitación de los ángeles.-- Guérin (camarlengo del papa León XIII), Vidas de los santos (1880), vol. IV, pág. 239.

(En Diccionario de milagros, de Eça de Queiroz)

Kryptonita terrestre

Muestra de jaderita, del Museo de Geología de la Universidad de Oviedo.
(Foto: Luis Miguel Rodríguez Terente)

Cualquiera que haya leído las historietas de Superman sabe lo que es la kryptonita y lo que significa para un kryptoniano como él: la potente radiación de sus cristales verdes anula los poderes del superhéroe. El malvado Lex Luthor, su archienemigo, lo sabe y en la película Superman Returns: El regresoroba en un museo un ejemplar de kryptonita cuya composición química corresponde a un hidroxisilicato de sodio, litio, boro y flúor.
Ahora bien, ¿existe algún mineral en la Tierra parecido a la ficticia kryptonita?
Sí, lo hay.
En 2006 geólogos de la compañía minera Rio Tinto descubrieron en el valle de Jadar, en Serbia, un agregado mineral de carácter noduloso y color blanquecino. Analizado por el Dr. Chris Stanley, del Museo de Historia Natural de Londres, resultó ser una nueva especie mineral, que recibió el nombre de jadarita, y cuya composición es casi idéntica a la de la hipotétic…

El infierno de los libros

En la exposición dedicada al filólogo y bibliotecario asturiano Lorenzo Rodríguez-Castellano (1905-1986), que actualmente se exhibe en la Biblioteca "Ramón Pérez de Ayala" de Oviedo, hay una vitrina dedicada a los libros que, tras la guerra civil, fueron "depurados" y mandados al llamado "infierno" de la biblioteca, a fin de evitar su lectura. Algunos títulos -de Ortega y Gasset, Belda, Renan o Bakunin- no sorpenden, pero otros resultan sumamente chocantes.
En efecto, entre los libros que fueron a parar al infierno están:
Los papeles póstumos del club Pickwick, de Dickens
El tigre de la Malasia, de Salgari
La guerra y la paz, de Tolstói.
El señor de Bembibre, de Gil y Carrasco
Oraciones fúnebres, de Bossuet
La vida del venerable Antonio M. Claret y Clará
Lo cual hace a los censores franquistas merecedores de figurar en la historia universal de la estupidez humana.