Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2017

Hombre nocturno

En la décima edición del Systema naturae (1758), de Linneo, al hablar del Homo sapiens su autor escribe al lado de sapiens, como sinónimo, la denominación de H. diurnus. Al parecer Linneo, como otros naturalistas de la época, creía que existía en algún lugar remoto de la Tierra otra especie antigua de Homo, crepuscular y cavernaria, que, entre otras características, era de baja estatura, piel muy blanca y pelo rubio corto y rizado. Esta criatura, decía Linneo, era "hija de la oscuridad que convierte el día en noche y la noche en día, y parece ser nuestro pariente más próximo". Linneo le puso el nombre de Homo troglodytes, u Homo nocturnus. Más tarde sería equiparado a un orangután. Para Armand Marie Leroi, autor de Mutantes. de la variedad genética y el cuerpo humano (2007), el hombre nocturno, "despojado de su vello corporal y de su hábitat cavernícola, no es más que un hombre albino corriente".

Cuando se apaga la luz

"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

Geología caribeña

En la película Agente 007 contra el Dr. No (Terence Young, 1962), James Bond, interpretado por Sean Connery (no sé si el mejor Bond, pero sí el más carismático), viaja a Jamaica para investigar la desaparición del agente Strangways, jefe local del servicio de inteligencia británico. Durante una visita a la casa de Strangways, Bond descubre un factura del Laboratorio Dent por unos "análisis geológicos", junto con un ejemplar de un libro que, en un brevísimo inserto, vemos que se titula Geological Configuration. II: Eastern Caribbean, de Lyell. Naturalmente este libro no ha existido nunca.
Bond se entrevista con el geólogo R. J. Dent (interpretado por Anthony Dawson), quien le dice que las muestras mandadas analizar por Srangways eran "piedras sin valor" y que solo contenían "óxidos de hierro de baja calidad". Más tarde Bond se entera que las muestras eran radiactivas y que procedían de la isla de Crab Key, propiedad de un misterioso chino-alemán llamado D…

El cortés

Una tarde, Kafka me visitó y atravesó impensadamente una pieza donde estaba recostado mi padre. Éste se despertó, y Kafka nurmuró, al pasar:
     -Le ruego, considéreme un sueño.

(Max Brod, Franz Kafka, 1937. Citado en Museo, de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, Emecé  Editores, 2002).

Seta monstruosa

Bajo el Bosque Nacional de Malheur (Oregón) se encuentra la criatura que es estrictamente la más grande de nuestro planeta. Como decía Alejandro Dumas, "confieso que nada me espanta más que el aspecto de un plato de setas en la mesa, sobre todo en una pequeña ciudad provinciana", pero Dumas no conocía aún la seta de la miel (Armillaria ostoyae): si lo hubiera hecho, quizás hubiera cambiado la frase. Este hongo bastante común (puede encontrarse en muchos jardines) abarca unas dimensiones monstruosas bajo la tierra de Oregón.
El ejemplar tiene nada menos que entre 2.000 y 8.000 años y se extiende hasta 890 hectáreas. Su forma recuerda a una extensa red de tentáculos, llamados micelinos blancos, que se enredan entre las raíces de los árboles, que acaban muriendo, y que ocasionalmente emergen en la superficie en forma de grupos de setas de aspecto inofensivo.

(Sergio Parra, Eso no estaba en mi libro de Historia Natural, Guadalmazán, 2017).