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Mostrando entradas de junio, 2011

Eduardo Elio

"Como por una parte el ejercicio de mi profesión me obliga a viajar constantemente, y como por ende mis aficiones literararias me inducen a leer mucho, no he podido resistir la tentación de escribir mis múltiples impresiones..." Así se expresa el ingeniero de caminos, canales y puertos D. Eduardo de Elio y de Lavalle en A vuela pluma (relatos varios), publicado por la Biblioteca Patria a primeros del siglo XX. El librito en cuestión consta de 18 esbozos o apuntes, en los que deja buena muestra de su afición a la geología y en particular a la paleontología. Así, al visitar la comarca gerundense de las Guilleries, da noticia del hallazgo de un ejemplar de Hemilidaris crenularis; en su recorrido por tierras de Teruel descubre en la gruta de las Baticambres un Heteraster oblongus; y en la sima de san Pedro, cerca de la localidad de Ariño, descubre con alborozo un fósil que "fue examinado y clasificado por el notable geólogo P. Navás, de la Compañía de Jesús, y le llamó much…

Clases de hombres

"En estas tieras un hombre es una de estas tres cosas: rápido, duro o cadáver."

(George Montgomery en Masterson de Kansas, de William Castle, 1954. Guión de Douglas Heyes)

Antología de Jovellanos

Como complemento a la biografía de Jovellanos de Juan Carlos Gea, La Voz de Asturias, el Ayuntamiento de Gijón y Ediciones Trea, han lanzado una antología de su obra titulada La Luz de Jovellanos, de la que es autora la especialista Elena de Lorenzo Álñvarez. Dos obras que han sido justamente valoradas por Álvaro Ruiz de la Peña, director del Instituto Feijoo del Siglo XVIII.
Recuerda la antóloga en el preámbulo la frase de Julián Marías en 1967: "Jovellanos no tiene lectores; a lo sumo tiene estudiosos -lo que es triste para un autor-". Pues bien, esta antología busca sobre todo lectores, nuevos o viejos; y para ello De Lorenzo ha preparado una sabia selección temática no solo de sus publicaciones más destacadas y conocidas, sino también de otros escritos menos transitados como los diarios, cartas, censuras, informes y memorias. En suma, una excelente ocasión para acercarse a la multifacética obra de Jovellanos.

El tamaño de la soledad

La lámina que figura arriba se halla en el frontispicio del libro de Austin Dobson A Bookman's Budget (Oxford University Press, segunda impresión, 1917). Se trata de un grabado al cobre de Willliam Blake a partir de un dibujo del pintor polaco Daniel Chodowiecki. La leyenda reza: "¡CUÁN TRISTE ES LA VIDA SIN UN AMIGO!". El grabado apareció originalmente en el volumen III de Elements of Morality, for the Use of Children, del reverendo Christian Gotthilf Salzmann, editado en 1791 por Joseph Johnson. Mary Wollstonecraft lo tradujo.
El grabado representa a un niño recostado sobre un cojín en una esquina de un gran sofá, con su cabeza reposando sobre su mano izquierda. "La sensación de soledad -escribe Dobson- se agranda por el tamaño del sofá, en contraste con su diminuto ocupante; así como por la forma alargada de la estampa, que acentúa el enorme vacío de la estancia austeramente amueblada."

Novela de combate

"En 1937, cuando Upton Sinclair publica ¡No psasarán!, es un autor consagrado, famoso por sus polémicas y exitosas novelas de fuerte carga social. El estallido de la Guerra Civil española le movió a escribir una novela que sirviera de soporte para un doble mensaje: explicar al lector medio estadounidense lo que se dirimía en los campos de batalla españoles y alertar del peligro que suponía para el mundo un hipotético triunfo del fascismo en España. Así pues, Sinclair ve la enconada lucha que se libra como la antesala de una guerra que trasciende los límites territoriales de un país y, como escritor comprometido que es, rompe una lanza en favor de la democracia."

(De la contraportada de ¡No pasarán! Un relato del sitio de Madrid, de Upton Sinclair. Traducción de F. Susanna Montaner y prólogo de Jorge Ordaz. Editorial Navona, Barcelona, 2011).

El soñador

El poder de los sueños: ¿RLS en el bauprés de la Hispaniola?

Una vez, hace muchos años, quise escribir una poesía en alabanza a Robert L. Stevenson. Del poema en cuestión solo recuerdo este pareado: "Stevenson era un soñador,/soñó de niño y de mayor." Resulta fácil deducir que un servidor no estaba precisamente tocado por el estro poético, por lo que en consecuencia mis preferencias a la hora de escribir acabaron inclinándome hacia el cultivo de la prosa. Tiempo después, leyendo su libro A través de las praderas me topé con un ensayo que se titulaba "Un capítulo sobre los sueños". Supe entonces que, si bien la hechura de aquellos versos adolescentes era manifiestamente mejorable, el fondo seeguía siendo cierto: Stevenson fue un soñador.
En el mencionado ensayo, el autor habla de cómo muchas de las historias que luego plasmaría en sus cuentos y novelas, le surgieron de entre los sueños. Cuenta que en sus años de estudiante en la universidad de Edimburgo adquirió la …

"En la biblioteca de..."

Sobre un ejemplar de El fuego y las cenizas, la figurilla
de un muchacho -"bata", en tagalo- a lomos de un carabao.
(Foto: Mario Rojas, El Comercio)

Quien quiera saber un poco más sobre un servidor, mi interés literario por Filipinas y mi última novela El fuego y las cenizas, puede leer el artículo de El Comercio de hoy, que firma Alberto Piquero.

Tierra de batán

Fragmentos de tierra de batán (R. B. Mutha Exports)

La fuller's earth, tierra de batán o tierra de batanero, es un agregado de arcilla, de aspecto terroso, blando, de grano fino, de color pardo verdoso, azulado o amarillento, compuesto principalmente de esmectita hinchable del tipo montmorillonita. La tierra de batán se distingue de la arcilla ordinaria por su escasa plasticidad; es además untuosa al tacto y se adhiere a la lengua. Se raya con la uña, y da raya brillante. No forma pasta con el agua; sumergida en ella se deslíe y deshace en polvo. Es muy absorbente, y tradicionalmente se ha empleado para desengrasar la lana y clarificar el aceite. En España se la llama también tierra jabonosa o tierra de Segovia, porque abunda en esta provincia. En Estados Unidos es conocida como tierra de Florida; y en Gran Bretaña con el nombre de Fuller's earth se designa un nivel del Jurásico medio del sur de la isla.
Hacia el final del cuento "Puente de música, río de arena", de Wi…

¡Ya a la venta!

Ya está en las librerías mi última novela, El fuego y las cenizas, publicada por la editorial Pez de Plata. Las ilustraciones son de Enrique Oria.
Para más información sobre la misma trancribo el texto de la contraportada:

"1941. Tras el bombardeo de Pearl Harbor, las tropas japonesas desembarcan en Filipinas ocupando la ciudad de Manila. Durante la Segunda Guerra Mundial la capital se convertirá en el campo de batalla que enfrentará a los americanos con el imperio nipón y que culminará, en 1945, con el fin de la ocupación japonesa. Pero no a cualquier precio. Miles de muertos de ambos bandos, una ciudad devastada por el fuego de los bombardeos y la sangrienta masacre civil dan testimonio de la implacable brutalidad de la guerra.
Con este trasfondo histórico Jorge Ordaz nos presenta una intriga, a modo de thriller de espionaje internacional, en la que la realidad y la ficción conviven en feroz disputa. Intrigas y luchas por el poder, dobles espías, asesinos a sueldo y empresarios si…

El borametz

Ilustración del borametz o cordero vegetal
(The Travels of sir John Mandeville, Dover Publications, 1964)

Extraña criatura, el borametz. Híbrido de vegetal y animal, desde la antigüedad numerosos viajeros han mencionado la existencia del llamado cordero vegetal, cordero de la Tartaria, agnus Scythicus o borametz (en ruso, cordero). Jean de Mandeville lo sitúa en las montañas caspianas. Otros viajeros posteriores, de viaje por Rusia, como Sigismund von Herberstein, a principios del siglo XVI, y Adam Ölschläger u Olearius, en la siguiente centuria, también hablan de esta curiosa planta-animal, de raras virtudes curativas. Éste último describe así al intrigante borametz:
"On nous assura qu'auprès de Samara, entre le Volga et le Doa, il se trouve une sorte de melons, ou plutost de citrouilles, faite comme un agneau, dont ce fruit représente tous les membres, tenant à la terre par la souche que lui sert de nombril. En croissant il change de place, autant que sa souche le lui perme…

Oriol Riba

Oriol Riba i Arderiu (1923-2011) (Foto: IEC)

Anteayer, 31 de mayo, falleció Oriol Riba Arderiu, catedrático jubilado del Departamento de Estratigrafía, Paleontología y Geociencias marinas de la Universidad de Barcelona.
En los años sesenta del pasado siglo, cuando yo estudiaba Ciencias Geológicas en Barcelona, vino él procedente de Zaragoza para ocupar la cátedra de Estratigrafía y Geología Histórica. No me dio clase (a nuestra promoción la asignatura de Estrastigrafía nos la explicó -y muy bien- Joan Rosell Sanuy (por cierto, tío de Sandro Rosell, actual presidente del FC Barcelona).
Con su obra el Prof. Riba contribuyó de forma prominente al desarrollo de la geología moderna en nuestro país. Era hijo de los poetas Carles Riba y Clementina Arderiu.
Mis condolencias a la familia. Descanse en paz.