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Mostrando entradas de enero, 2009

Poe: su entrada en España (y II)

Pedro Antonio de Alarcón tenía veinticinco años cuando cayó en sus manos uno de los diez o doce ejemplares de Histoiresextraordinaires de EdgarAllanPoe, en traducción de Baudelaire, que iban de mano en mano por Madrid en el invierno de 1857. Entusiasmado por su lectura cogió la pluma y escribió un breve ensayo titulado "EdgarPoe", fechado en "Ontaneda, 1858". Ignoro si llegó en su día a ver la luz en algún periódico o revista de la época, pero su autor no se olvidaría de él a la hora de incluirlo en su libro Juicios literarios y artísticos (1883). El ensayo, que adopta la forma de carta a un amigo, tiene por objetivo presentar a EdgarAllanPoe y su obra al potencial lector. Para AlarcónPoe es el "lord Byron de la América del Norte, ya que no por la índole de sus obras, por los rasgos principales de su vida". Y a su vida se refiere a continuación con unos trazos biográficos sacados en su mayoría de Baudelaire. El joven Alarcón nos pinta al escritor estadoun…

Updike

Lo primero que leí de John Updike fue Corre, Conejo cuando salió en 1965, en la editorial Seix Barral. Todavía conservo el ejemplar, con el dibujo de Francesc Todó en la cubierta y las sobrecubiertas de plástico transparentes. Lo hice motivado por la crítica laudatoria en Destino (¿de Rafael Vázquez Zamora? ¿de Antonio Vilanova?).
Al margen de que su escritura estilizada gustara más o menos, Updike ha sido uno de los escritores norteamericanos más relevantes de la segunda mitad del siglo XX; lo que, teniendo en cuenta que hubo de competir con colegas de la talla de Bellow, Roth, Cheever, Capote, Mailer y otros, no es ninguna tontería.
"Muere John Updike, azote de la clase media americana", dice el titular de El Comercio. No hay que exagerar; pero es cierto que su obra narrativa es una de las que mejor refleja los sueños y frustraciones del americano medio de los suburbios.

Poe: su entrada en España (I)

De forma anónima y robada: así fue la entrada de Edgar Allan Poe en España. De hecho, llovía sobre mojado. En Francia Poe había sido introducido de la misma manera. Casi simultáneamente dos periódicos franceses publicaron sendas traducciones de The Murders in the Rue Morgue guardándose muy bien de decir que su autor era Poe. Y aún uno de los periódicos tuvo el cuajo de demandar al otro por violación de copyright. Fue en los tribunales donde por primera vez surgió el nombre del escritor estadounidense.
En nuestros lares, en el número correspondiente al 15 de febrero de 1857 de la revista El Museo Universal, se publicó un cuento, no firmado, con el título de La semana de los tres domingos. El cuento en cuestión no era sino una mediocre adaptación del relato de Poe Three Sundays in a Week situado en un escenario español. Rumgudgeon se convierte en Raimundo, el capitán Pratt pasa a llamarse Martínez, el capitán Smitherton deviene Carvajal y el Dr. Dubble L. Lee simplemente desaparece. Curi…

Un poema de Rosenthal

TRES PARA KENNETH FEARING

1

Cuando la luz gris del amanecer
destroza los cristales de la ventana
y todos se han ido a casa
y tú das vueltas
mirando las botellas vacías
de una mesa
preguntándote si deberías
cepillarte los dientes o irte a la cama

¿por qué aún estás pendiente
del teléfono?
¿De verdad crees que
una nube de polvo de estrellas
brillará sobre ti?
¿Qué esperanzas famélicas
aún se aferran a los límites
de tu pensamiento?


2

"¿Cómo se dice -ya sabes-
cuando te quedas sin trabajo y el casero te echa
y acabas durmiendo en el coche y no
tienes nada que comer y un día apareces
en una iglesia donde un tipo te dijo que
allí reparten comida gratis?"

"A eso se le solía llamar estar en la miseria
y comer de beneficiencia."


3

Hablando de poetas de los años treinta
es habitual decir: "Vieron que una
gran guerra se avecinaba y
no pudieron hacer nada para evitarla. Les atormentaba
como un insoportable dolor de cabeza geopolítico."

Dentro de cincuenta años, ¿quién
dirá eso de nosotros?
Quiero dec…

Pablo Silenciario

En ningún edificio del mundo brilla con tanto esplendor el verde antico como en la majestuosa Santa Sofía de Estambul. Verde antico es el nombre dado por los marmolistas italianos medievales a una brecha o conglomerado con fragmentos de mármol, serpentinita y esquisto en una matriz de serpentina y calcita. Los romanos lo denominaron marmor Atracium o marmor Thesalonicum, porque originalmente se extraía de las canteras de Atrax, en la Tesalia. No debe confundirse con otra roca decorativa, el pórfido verde antico, que era una roca ígnea, concretamente una andesita porfídica alterada, procedente de la antigua Lacedemonia. Nada menos que 48 columnas de este vistoso mármol, de 17 metros de altura, decoran el interior de Santa Sofía. Pablo Silenciario, poeta y dignatario de la corte de Constantinopla en el siglo VI, nos ha dejado en su poema Descripción del templo de Santa Sofía un pormenorizado catálogo de las diferentes rocas ornamentales utilizadas en su construcción. Es tradición …

Nacionalismos

Mi padre nació en Trieste, bajo la dominación austríaca. Mi madre en Trento, conquistada por los italianos. Cuando se casaron fueron a vivir en Alsacia, gobernada por los franceses, y allí nació mi hermano mayor. En el mismo país y en la misma casa nací yo pocos años después, pero bajo la dominación alemana. Si los ejércitos aliados luchasen meramente contra Austria y Alemania, yo en mi condición de alemán odiaría a mi madre, italiana, y mi hermano, de nacionalidad francesa, odiaría a mi padre, austríaco, y él y yo combatiríamos en ejércitos enemigos, defendiendo el suelo de "nuestras patrias", a pesar de haber nacido bajo el mismo techo.
(Andreas Latzko, 1876-1943, escritor húngaro)

Beddoes Jr.

El relato que abre las 5 narraciones y 2 fábulas de Juan Benet se titula "TLB". Este enigmático título - "capricho críptico", Gonzalo Sobejano dixit- fue desvelado por Francisco García Pérez en su tesis doctoral Una meditación crítica sobre Juan Benet (Universidad de Oviedo, 1994). Las enigmáticas siglas corresponden a las inciales de Thomas Lovell Beddoes (1803-1849), excéntrico médico y escritor, hijo del Dr. Thomas Beddoes, geólogo diletante.
En vida escribió Beddoes Jr. la narración en verso The Improvisatore (1821) y algunas obras dramáticas. Su conjunto de poemas más importante es Death's Jest-Book, or the Fool's Tragedy, en la que volcó todas sus obsesiones y preferencias por lo macabro y lo sobrenatural. La obra fue publicada póstumamente en 1850, un año después de suicidarse con curare en Basilea.
En uno de sus poemas cortos, titulado "Una ciudad subterránea", imagina Beddoes una caverna con esqueletos fosilizados de antiguos animales. El p…

Un poema de Ugalde

"...Lo que quizá me interesa más de Ugalde es la tranquila, eficaz y civilizada determinación con que consigue eliminar hasta el mínimo rastro de ese sempiterno incordio de los poetas en lengua castellana, el sonsonete." Así dice Jaime Gil de Biedma en el prólogo al libro de poemas de Pedro L. Ugalde titulado Norte magnético (edición del autor, Barcelona, 1978).
Añade, además, que hablar de Ugalde es hablar de uno de su poemas, "Pla d'Anyella", incluido en La edad de oro (1976). Según testimonio del propio Ugalde, después de que le leyese el poema a Gil éste le dijo: "Recitas como un pastor protestante". He aquí el poema:


PLA D'ANYELLA
Si un hombre está solo en el bosque no está solo
porque ni un hombre perdido en el bosque está solo.
Débil y triste animal es en el bosque si está solo,
y agobiado por el peso de quienes fueron antes que él,
bajo el viento silencioso y en la niebla imperturbable, el portador de las cenizas
del mundo que laboraron antes que él y s…

Ugalde

No todo el mundo puede presumir de tener una novela y un libro de poemas con sendos prólogos de Juan Marsé y Jaime Gil de Biedma. El abogado y escritor Pedro Ugalde (Barcelona, 1946) puede hacerlo, pero no lo hace. En Los años contados (2008), el recientemente fallecido José Luis Giménez Frontín se refiere a Ugalde al hablar de la revista Hora de Poesía, de cuyo inicial comité de redacción ambos formaron parte, y dice: "... parecía empeñado en mantener su abultada obra fuera de todos los circuitos editoriales al uso". (Por cierto que este Ugalde del que estoy hablando es el mismo que, mal nombrado -J. Luis Ugalde-, aparece como testigo involuntario de una vodevilesca escena descrita por Miguel Dalmau en la biografía Jaime Gil de Biedma).
Ciertamente, Ugalde es uno de los escritores mas "secretos" y de mayor talento de su generación, pues la mayoría de su obra en verso y en prosa, ha sido autopublicada en ediciones de pequeña tirada que solo hemos podido paladear uno…

Verdad y justicia

No le pareció irónico esbozar un manojo de observaciones a la verdad y a la justicia, cuando, de hecho, su vida había sido una especie de maratón en el cual la verdad siempre le precedía algunos pasos y la justicia le seguía a unos cuantos metros. Nunca había alcanzado la primera, y la segunda nunca lo había alcanzado a él.
(Un extraño en mi tumba, Margaret Millar, 1960. Traducción de Ramón Hervás)

Beddoes

Thomas Beddoes (1760-1808) fue un eminente médico, filósofo y químico de firmes convicciones políticas radicales y democráticas. Sus preocupaciones higienistas se muestran en Hygeïa, or Essays Moral and Medical on the Cause Affecting the Personal State of our Middling and Affluents Classes (1802). Siguiendo los ideales filantrópicos de la Ilustración, fundó cerca de Bristol, la Pneumatic Institution. El objeto de dicha institución era la de experimentar sobre los efectos terapéuticos de la inhalación de diferentes gases o"aires facticios". Samuel Taylor Coleridge fue uno de los pacientes; y el joven Humphrey Davy su primer superintendente.
Además de la química -era un fervoroso seguidor de Lavoisier y Priestley- Beddoes se interesó por la geología. Sobre ella dio conferencias en Oxford y en 1808 fue admitido como socio en la Geological Society de Londres. Su pensamiento geológico se basa fundamentalmente en los principios de James Hutton, a quien había conocido a través de la…

Vampirismo

En la novela Rancho Aparte (1997) de Marcos Ordóñez, aparece un escritor de ficción llamado Pablo Sbértoli, autor de una novela titulada Lo que sé de los vampiros.
La novela que Francisco Casavella escribiría años más tarde y con la que ganaría el premio Nadal lleva el mismo título. ¿Mera casualidad, guiño metaliterario, homenaje privado o vampirismo inducido?