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Negocios

10 de agosto En las puertas de la letrina han sido fijados papeles y cartelitos: "Cambio Divina Comedia y arroz por cigarrillos. Dirigirse al capitán X, barraca Y"; "¡Perfumad vuestros condimentos! Gr. 100 pimienta griega exquisita cambio por tabaco. Teniente Y, barraca Z"; "No aficionado repara relojes, compra a cambio de víveres relojes gastados y de poco precio, utilización piezas de repuesto. Capitán C, barraca Y"; "Cambio formulario paquete y formulario carta por pan y cigarrillos"; Gramática alemana y hojitas de afeitar cambio por gramática inglesa y cepillo de dientes nuevo". Comercio. Delante de la puerta de la letrina, prisioneros rusos bombean excrementos en sus carros-toneles y -cuando el centinela mira a otro lado- cambian apresuradamente cigarrillos por "Lagergeld" con oficiales italianos que andan por allí con aire indiferente. En la letrina un ruso, sucio y miserable como la Siberia del zar, está acurrucado, con lo…
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El prisionero 6865

Este hombre con aspecto demacrado que ven aquí es Giovannino Guareschi (1908-1968). En nada se parece físicamente al sano y risueño Guareschi, autor de la famosa serie humorística de Don Camilo. La fotografía está tomada en 1944 en el Lager 333 de Sandbostel. Al día siguiente del armisticio entre Italia y el ejército aliado en septiembre de 1943, Guareschi, soldado del ejército italiano en Alejandría, no pudo impedir ser capturado por los alemanes y enviado a un campo de concentración en Polonia. Más tarde fue trasladado a Alemania, donde permanecería hasta el final de la guerra.
Guareschi narró sus padecimientos, sensaciones y penurias como el prisionero 6865 en Diario clandestino1943-1945 (1949), singular testimonio en el que la realidad más cruda, el humor, la tristeza y, pese a todo, el optimismo, se mezclan de forma conmovedora. Fue ideado y empezado a redactar durante el internamiento en Polonia. Muchos de sus reflexiones e historias fueron leídas por el propio Guareschi a sus …

Benjamín Garrote, adéfago asturiano

Benjamín Garrote de Pedro fue un carpanta asturiano que no tuvo un Rabelais pero mereció, sin embargo, una página de El Caso, como Jarabo el asesino infame y el médico de San Baudilio, que pautaba las boticas por medio de un péndulo radiestético. Benjamín Garrote de Pedro era un hombre recogido, antiguo cabo de infantería, ovetense y flaco y una vez se comió ochenta y cuatro milhojas sin beber una sola gota de agua. Riñendo un desafío con tres mozos de Sama de Langreo rindió tres platos de fabada con su corte sacramental de tocino, jamón, lacón, chorizo, longaniza, morcilla y cabeza de puerco y siguió con dos platos de callos, dos de riñones al jerez, dos de lengua asada, un filete con papas, una tortilla de jamón, un plato de carne mechada, una perdiz con verdura y dos huevos fritos.

(Martín Olmos, Breve relación de vidas extraordinarias. Pepitas de Calabaza ed., Logroño, 2017).

Mayo del 68: Una visión

"Estoy convencido de que de no haber sido bueno el tiempo reinante durante el mes de mayo, la revolución no se hubiera podido hacer. Quizás se hubiera reducido a unas cuantas escaramuzas. La lluvia y el frío suelen atenuar los ánimos revolucionarios más que ninguna otra cosa. Sé que esto podrá resultar cínico, pero yo creo que es verdad. La policía de París también compartía mi opinión.  Tengo entendido que los oficiales de la Prefectura se reunían todos los días para estar al corriente de los boletines meteorológicos." Quien así habla es el periodista Jack Hartley, narrador y uno de los protagonistas de la novela El alegre mes de mayo (1971), del escritor estadounidense James Jones.
No es el famoso autor de novelas como De aquí a la eternidad o Como un torrente un nombre que se suela asociar a los hechos de mayo de 1968. No obstante, fue uno de los pocos escritores norteamericanos que, a poco de suceder los hechos, decidió novelarlos. (Otro autor fue su compatriota Frank Y…

Un poema de Susana March

PRESENCIA

Aquí estoy.
Todavía existo. Todavía
me llora la sangre y me ríe.
Mis lágrimas me saben dulces,
la risa me hace daño.

Aquí estoy.
Tal vez envejecida. Yo siento mis canas,
mis primeras canas,
ceñirme las sienes como una corona.
El noble trance de dejar de ser joven
me apremia.
Pero aquí estoy.
El Tiempo me lame como un perro triste,
fatigado de aullar a las estrellas,
a los claros caminos que conducen,
¡quién lo sabe!,
a lo hermoso, a lo bueno, a lo grande.
Solitaria y transida,
desmesurada en todo,
aquí estoy.
Reconoced mi voz, ¡no he cambiado!,
¡no quiero cambiar!
Como un tatuaje en la sangre,
como una herida,
mi nombre: Susana March,
hinca los diez cuchillos de sus letras
en el oscuro tedio de las cosas.

(Susana March, Poemas. Antología (1938-1959). La Isla de los Ratones, Santander, 1966).

Presentación

Tras la presentación ayer de La mariposa en el mapa (www.lunadeabajo.com/la-mariposa-en-el-mapa) deseo expresar mi agradecimiento a todos cuantos hicieron posible el acto, y especialmente a Foro Abierto de la Librería Cervantes, a la Biblioteca municipal "Lorenzo Rodríguez Castellano" (La Granja), a la editorial Luna de Abajo, al presentador Eduardo San José y, por supuesto, al público asistente. Mil gracias a todos.
Una muestra del primer capítulo del libro puede leerse en El Cuaderno Digital de Cultura.

Nuevo libro

"Este texto es la historia del reencuentro con un autor que me ha acompañado con intermitencias durante cincuenta años, y cuya vida, personalidad y obra literaria me resultan especialmente fascinantes. Pero no es solo eso. En cierta forma Prokosch también es el pretexto para hablar de escritura y libros. Del oficio de escritor. Del éxito y del fracaso. De críticas y rechazos. De realidad y ficción. Del azar. De máscaras. Esto es, de vida y literatura."