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Palou: carne apaleada

En la película Con todos los honores (Todd Robinson, 2019), el personaje interpretado por Samuel L. Jackson dice: "El suicidio no tiene futuro". Puede que sea así en términos generales, pero no tanto en el campo de la literatura. Desde antiguo los escritores que optaron por quitarse la vida han adquirido una cierta aura o plus de reconocimiento que los hace más singulares y relativamente perdurables. Incluso para algunos de ellos ha supuesto, al margen de su valía literaria, un pasoporte a la posteridad. En cambio las muertes por causas naturales se consideran irrelevantes por ser las más comunes. Hay libros que reúnen biografías de escritores suicidas, pero no conozco ninguno que agrupe, por ejemplo, a los escritores muertos por infarto de miocardio. El suicidio es siempre excepcional y conlleva un inevitable halo de fatalidad. En consecuencia, los escritores y escritoras suicidas han ejercido, sin ellos pretenderlo, una especie de fascinación morbosa, al menos en algunos l
Entradas recientes

Los accesorios del matrimonio

Anita Brookner (1928-2016)   Entonces no sabía que no era necesario casarse con todos los hombres de los que una se enamora. Ahora lo sé. Ahora comprendo que el matrimonio es una tentación para una mujer, pero que una puede, y quizá deba, resistirse. Yo tendría que haberme resistido, o mejor dicho haberme resistido entonces y haber dejado la ocasión para más tarde. Pero una entrega fácilmente el corazón cuando es joven, y además quiere todos los accesorios del matrimonio: la emoción, la seguridad y la promesa de una vida nueva. Y es muy triste prescindir de esas cosas. Ahora he cambiado de opinión. Claro que las mujeres mayores son más valientes que las jóvenes. No tienen más remedio que serlo.  (Anita Brookner, Vidas breves . Libros del Asteroide, 2020).

El chico de la sábana

                                                               El prendimiento de Cristo, por Van Dyck (1620)   Los personajes principales que intervienen en la narración de la pasión y muerte de Jesucristo son de sobras conocidos: Judas, Poncio Pilatos, Caifás... Los evangelistas dan fe de sus intervenciones, si bien cada uno de ellos aporta sus propios matices al relato. Existen, también, actores de reparto que salen en unos evangelios y en otros no. Luego están los figurantes. Uno de estos últimos tiene su momento de gloria en el evangelio de san Marcos, en el episodio del prendimiento de Cristo. Según cuenta Marcos, en Getsemaní, después de que uno de los acompañantes de Jesús (no dice quién) saca una espada y le corta la oreja al criado del Sumo Sacerdote (según otras fuentes es Pedro quien empuña la espada y Malco el nombre del criado), viene la escena en que todos abandonan a Jesús, quedando éste en manos de sus captores. Y entonces dice Marcos: "Y todos lo abandonaron y hu

Cuba, Semana Santa, 1960

Bohemia , fundada por Miguel Ángel Quevedo Perez en La Habana en 1908, fue a lo largo del siglo XX una de las más populares y leídas revistas cubanas. En enero de 1959, siendo su director Miguel Ángel Quevedo y de la Lastra, hijo del fundador, el semanario ilustrado lanzó un número especial de exaltación de la Revolución (la llamada "edición de la libertad"), con la imagen en portada de un triunfante Fidel Castro, que alcanzó la fabulosa tirada de un millón de ejemplares.   Al año siguiente el número correspondiente al 17 de abril de 1960 cayó en plena Semana Santa, por lo que la revista se hizo eco de esta celebración cristiana, de gran raigambre entre la población. La portada que ilustra dicho ejemplar alude al Viernes Santo y es una representación de Cristo crucificado. No lleva firma, pero a partir de algunos trazos pictóricos podría atribuirse su autoría al mismo artista que ilustró la portada en "honor y gloria al héroe nacional".     La revista dedica una doc

Deslocalización del cerebro

  "Tienes el cerebro en la pistolera." (Charles Bronson a Randolph Scott en El vigilante de la diligencia , 1954, de André de Toth. Guion de Thomas W. Blackburn y Kenneth Perkins).  

Un poema de Roy Fuller

                                     ENERO 1940   Swift sentía punzadas en la cabeza.  Johnson, agonizando en su cama, se sangró él mismo la hidropesía. Blake vio una pulga y un elfo. Tennyson podía oir el chillido de un murciélago. Pope era un engendro. Emiliy Dickinson se encerró en su casa una década. El agua hinchó el vientre de Hart Crane, y de Shelley. Coleridge era un drogata. Southwell murió en la horca. Byron tenía un pie blanco redondo. Smart y Cowper fueron internados. Lawrence era un pelmazo. Keats era casi un enano. Donne, vivo en su mortaja, Shakespeare, enrollado en una nube, vieron venir muy bien la muerte como un cangrejo, oscura y compacta. Envidio no solo sus talentos y la fértil falta de equilibrio sino también la apariencia de elección en sus tristes y fatídicas voces.   (Roy Fuller, 1912-1991. Collected Poems, 1936-1961 . Andre Deutsch, 1962. Traducción: J.O.)      

Disquisición petro-poética

  En una entrada de hace trece años años (sí, lo sé, el tiempo vuela), dedicada al famoso poema de W. H. Auden "In Praise of Limestone", divagué acerca de las posibilidades de traducción al español del término petrológico limestone . El azar ha hecho coincidir recientemente dos libros de Auden con sendas versiones al castellano de dicho poema: Elogio de la piedra caliza , de Andreu Jaume (Acantilado, 2021) y "Elogio de la caliza" en Cuarenta poemas, de Jordi Doce (Galaxia Gutenberg, 2020). Como puede observarse sigue habiendo disparidad a la hora de traducir limestone . ¿Caliza? ¿Piedra caliza? Aunque ambas traducciones son aceptables, creo que el término "caliza" es el más apropiado y preciso, al menos desde el punto de vista geológico. Así, pues, me quedo con la versión de mi amigo Doce. Ahora bien, en el poema de Auden la palabra "caliza" aparece dos veces, en el título y al final del poema (" limestone landscape" ). Jaume, en coher