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Exigencias

"No exija nada si no está seguro de poder respaldarlo".

(Randolph Scott en Carson City, 1952, de André De Toth. Guion de Sloan Nibley y Winston Miller).
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Una lectura de campaña

Acabo de leer un libro muy adecuado para estos días de campaña (oficial): La jornada de un interventor electoral. Aunque escrita en 1953, Italo Calvino no publicó esta novela hasta diez años después, tras haber dado a la luz en los años cincuenta su formidable trilogía "Nuestros antepasados" (El vizconde demnediado, El barón rampante y El caballero inexistente). Én España fue publicada en edición de bolsillo por Bruguera en 1981, tarducida por Francesc Miravitlles.
En La jornada de un interventor electoral Calvino se aparta del tono fantástico de sus obras anteriores, pero conserva su acerado espíritu crítico. Apenas 150 páginas le bastan al autor para abordar, con su aguda visión de la realidad, el asunto de unas elecciones democráticas, la lucha por el voto y la crisis de las ideologías. El protagonista, Amerigo Ormea, es un gris y honrado militante comunista de Turín que en las elecciones generales de 1953 es nombrado por su partido interventor en una mesa electoral. La …

Pequeña historia de un quinto premio

En 1967 escribí mi primer cuento, "De cuando Molinejos estuvo en Tomelloso", ambientado en tierras castellanas y protagonizado por un dómine de rasgos picarescos. El relato bebía de fuentes fácilmente identificables y estaba escrito en un lenguaje barroco que era el que solía usar por aquel entonces. Al año siguiente decidí probar suerte y enviarlo al II Concurso de Cuentos de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de León.
Hubo suerte. A principios de noviembre recibí una carta certificada en la que se me comunicaba la concesión del quinto premio (aquel año se dieron seis). El premio llevaba aparejada una dotación económica de 3.000 pesetas. El jurado estaba constituido por el Javier Martín Artajo (por parte del Patronato de la Obra Cultural), Dámaso Santos, Emilio Salcedo, Antonio Pereira y Victoriano Crémer.  El ganador fue Alfonso Martínez-Mena y el segundo premio se lo llevó Carlos Murciano. Otros galardonados fueron Antonio Gamoneda, Pedro A. Benavides y Luis Leicea.
Cob…

Pequeña historia de un segundo premio

Hoy hace exactamente cincuenta años mi nombre apareció en el ABC. No lo supe entonces, me enteré hace poco gracias a la hemeroteca online del diario. En efecto, en la sección "Vida cultural" del domingo 2 de noviembre de 1969, página 49, se daba noticia del fallo del III Concurso de Cuentos convocado por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de León, que había tenido lugar en dicha ciudad el 31 de octubre, Día Universal del Ahorro. El primer premio, dotado con 20.000 ptas. fue para Miguel Fernández-Braso, de Madrid. Al certamen se habían presentado 386 trabajos, y el jurado estuvo formado por Dámaso Santos, como presidente; Emilio Salcedo, Antonio Pereira y Victoriano Crémer. En la nota, redactada por el corresponsal Máximo Cayón, se dice:
Al final de la cena se dio lectura al acta clasificadora correspondiente, siendo galardonado con el segundo premio, dotado con 15.000 pesetas, el original de Jorge Ordaz Gargallo, de Barcelona. 
Otros premiados fueron Laureano Bonet Mojica,…

Un poema de Aller

LAS ROCAS

Actúan de gloriosas secundarias
en los westerns y asoman por doquier,
forman la Tierra, y si las sabes ver
cuentan cosas sin duda extraordinarias.

En sus archivos pétreos gigantes,
la biografía del mundo te va a hablar
de continentes nómadas del mar,
como nubes en el azul errantes;

contemplarás paisajes del pasado:
rojos desiertos, bosques lujuriantes,
y despojos de ancestros inquietantes
de todo lo que late en tu costado.

Son espléndidas madres de la vida,
aunque finjan pobreza desvalida.

(Jesús Aller, Los libros muertos. KRK Ediciones, Oviedo, 2019).

Un platillo volante de hace setenta años

12 de octubre, 1949: Variety (Nueva York)

Titular: UN PLATILLO VOLANTE ATERRIZA EN NUEVO MÉXICO

Información a dos columnas de Frank Scully dando detalles de científicos que investigaron un platillo: "Tenía 100 pies de ancho, con una cabina en el centro que medía 18 pies de diámetro y 72 pulgadas de altura." Más tarde declararon que "dieciséis hombres, enteros pero chamuscados, fueron hallados en la cabina. La nave espacial contenía dos metales que hasta ahora no se han encontrado en la Tierra".   

(Frank Scully, Behind the Flyng Saucers, Popular Library, 1951).

Kerouac

Ayer se cumplieron cincuenta años de la muerte del escritor norteamericano Jack Kerouac, la gran estrella del firmamento beat. De hecho, el comienzo de la llamada "generación beat" puede datarse en 1957, al amparo de la publicación de su novela En la carretera y el lanzamiento del Sputnik por la Unión Soviética (de aquí la palabra beatnik que a partir de entonces definiría a los jóvenes rebeldes y disidentes culturales).
Se diría que el éxito mató a la generación beat prácticamente desde su inicio. De la noche a la mañana aspirantes a escritores considerados impublicables ocuparon las páginas de las revistas, fueron entrevistados en la radio e incluso salieron en televisión. El fenómeno fue fulgurante, pero duró poco. La cosecha fue escasa, pero auténtica. Sobre todo hubo poetas, muchos poetas. Narradores pocos, y que hayan quedado todavía menos: solo Kerouac y su mentor William S. Burroughs, aunque en rigor el autor de El almuerzo desnudo no pertenece a la misma "gene…