Poetas romanos olvidados


 

De entre los poetas romanos que florecieron en la época de la República unos pocos han llegado hasta nosotros con obras completas. Un gran número ha pasado a la historia por algunos fragmentos sueltos de sus obras. De otros, sin embargo, solo nos quedan unos pocos versos.

Por ejemplo, tenemos a Ticidas. Cultivaba la poesía erótica y solía llamar a las cosas por su nombre. Cantó a Metella, su aristocrática amante, cuyas aventuras escandalizaron a Roma entera. Lamentablemente, todo lo que queda de Ticidas es: 

 

Felix lectule talibus 

Sole (conscie) amoribus...

Pequeño lecho bendecido por los dioses

Único (cómplice) de nuestros amores...  

 

O Atilio, que según Lucilio era un escritor de hierro (scriptor ferreus). Hacía comedias y tradujo al latín la Electra de Sófocles, de la cual solo quedan cuatro palabras:

 

Per laetitiam liquitur animus...    

La alegría licúa mi alma...

 

Menos suerte tuvo Volusio, del que no se sabe nada, salvo que compuso unos Anales, a juzgar por este verso de Catulo:

 

Annales Volusi, cacata carta!

¡Anales de Volusio, papiro cubierto de mierda! 


Y no digamos Julio Cálido, del cual dijo Cornelio Nepote que tras la muerte de Lucrecio y Catulo era el más grande poeta romano. ¿Cómo es posible que no quede ni rastro de él? Difícil averiguarlo, pero según Pierre Vesperini en su deslumbrante Poètes et lettrés oubliés de la Rome ancienne (Les Belles Letres, París, 2023), de quien he tomado todos estos datos, apunta esta idea:

"Ceux qui savent comment marche l'Histoire, donc la vie, savent qui'l est parfaitement possible qu'un des plus grands poètes de Rome ait disparue corps et biens".    

 

Comentarios

(3)
  1. Margin Walker26/6/24, 14:23

    Un buen amigo escritor; comentó en cierta ocasión mientras hacía la presentación de un libro, que para él sólo eran objeto de estudio y consideración aquellos autores que quedaban fuera del canon (con el permiso de nuestro bienamado Harold Bloom). Supongo que se estaba refiriendo a algo parecido a ésto.

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  2. Jorge Ordaz28/6/24, 11:11

    Son, diría yo, la "espuma" del canon.

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  3. En el lodo, bajo el mar, en ánforas de barro, quedan restos de finísimos aceites y géneros olvidados. Quizás en algún sitio se conserven libros perdidos. Acaso algún día se escriban de nuevo, a partir de algún ADN literario recuperado de alguna parte.

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