Ir al contenido principal

Reedición


El anónimo protagonista de estas insólitas confesiones, un liberal atrapado en la turbulencia del absolutismo de la época fernandina, vive con una única y obsesiva pasión: los libros. Pasión que, en gran medida, será la causa de los más cruciales cambios en su existencia y también de sus intensos placeres. En este relato el narrrador pasa revista a su pintoresca trayectoria vital, desde su inicial aversión a los libros, que le obliga a destrozarlos, hasta sufrir una pasión desmedida por ellos. Deseo o arrebato, tal vez sufrimiento, que le lleva a devorarlos en el seno del selecto Book eater's club londinense.
    En las páginas de esta novela habitan excéntricos personajes de vidas dramáticas y misteriosas, conducidos por la suave ironía del autor. El particular fetichismo de Jorge Ordaz, sus reflexiones y curiosa erudición acerca del mundo de los libros, sin duda seducirán al lector, haciéndole participar de tan sorprendente inclinación.

Será difícil olvidar esta nueva estirpe de amantes del libro de la que Jorge Ordaz nos da noticias.
                         Juan Bonilla. Diario de Jerez

Una narración culta, filosófica, irónica y sutil.
Rafael Conte. El País

(Texto de contracubierta de Las confesiones de un bibliófago, de Jorge Ordaz. Prólogo de José Luis Melero. Editorial Pez de Plata, 2014)

Comentarios

  1. Pues se presenta más que interesante. Hay que leerlo.

    Jorge ¡Suerte!.

    ResponderEliminar
  2. Recomiendo su lectura, cómo no.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Siempre que me encuentro con algún ejemplar de su vieja edición de Calpe lo compro. La de veces que he regalado este libro... Felicidades.

    ResponderEliminar
  4. Gracias, Gracias, por tu proselitismo "bibliofágico".

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Mayo del 68: Una visión

"Estoy convencido de que de no haber sido bueno el tiempo reinante durante el mes de mayo, la revolución no se hubiera podido hacer. Quizás se hubiera reducido a unas cuantas escaramuzas. La lluvia y el frío suelen atenuar los ánimos revolucionarios más que ninguna otra cosa. Sé que esto podrá resultar cínico, pero yo creo que es verdad. La policía de París también compartía mi opinión.  Tengo entendido que los oficiales de la Prefectura se reunían todos los días para estar al corriente de los boletines meteorológicos." Quien así habla es el periodista Jack Hartley, narrador y uno de los protagonistas de la novela El alegre mes de mayo (1971), del escritor estadounidense James Jones.
No es el famoso autor de novelas como De aquí a la eternidad o Como un torrente un nombre que se suela asociar a los hechos de mayo de 1968. No obstante, fue uno de los pocos escritores norteamericanos que, a poco de suceder los hechos, decidió novelarlos. (Otro autor fue su compatriota Frank Y…

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).