Ir al contenido principal

En la recta final


Inevitablemente, el año Jovellanos va tocando a su fin. El viernes pasado se celebraron dos actos relacionados con el bicentenario, en Gijón y Oviedo. En la villa natal de Jovellanos tuvo lugar un concierto en la basílica del Sagrado Corazón de Jesús, promovido por las fundaciones María Cristina Masaveu y Príncipe de Asturias y el Foro Jovellanos, en el que el Coro de la Fundación Príncipe de Asturias interpretó la Cantata a Jovellanos, de Emilio Arrieta, composición nacida en 1891 para la inauguración de la estatua del ilustre prócer.
Por su lado, en el Teatro Filarmónica de la capital del Principado se representó, por la compañía Odisea Teatro dirigida por Andrés Presumido, la obra Jovellanos, la pasión oculta, de la que es autora Ana Cristina Tolivar Faes. La obra es una daptación de Jovellanos, ensayo dramático-histórico, de José R. Carracido (1893).
Mientras, el volumen 11 (2011) de la revista Cuadernos Dieciochistas, incorpora un monográfico dedicado a Jovellanos, coordinado por Elena de Lorenzo Álvarez. Entre los artículos figura "Notas inéditas de Jovellanos sobre mineralogía", de Jorge Ordaz, Manuel Gutiérrez Claverol y Elena de Lorenzo Álvarez. He aquí el resumen del mismo:
"Se presenta y analiza un manuscrito inédito de Gaspar Melchor de Jovellanos sobre la historia de la mineralogía, que redactó durante su cautiverio en el Castillo de Bellver (Palma de Mallorca). En lel escrito considera de gran importancia los conocimientos químicos como fuente de otras ramas del saber científico y sus aplicaciones en distintos ámbitos de la agricultura, minería e industria. El autor hace una síntesis histórica repasando los hombres de ciencia que en mayor medida contribuyeron al avance de la química y la mineralogía. El texto apoya claramente las nuevas aportaciones de Lavoisier y otros químicos partidarios de la experimentación como método científico, y es acorde con las ideas de Jovellanos acerca del cultivo de la ciencias útiles para el progreso de los pueblos."

Comentarios

  1. Lupo Ayllán y Sus Dementes22/11/11 10:41

    Doctor , ya sé que no tiene que ver con su interesante entrada de hoy , pero quería compartir este " hallazgo " con usted y sus lectores.
    He leído La cueva , de Tim Krabbé , editada por Salamandra . Un libro muy bueno que va de geología y geólogo y ... , me callo . Igual ya lo conoce , creo que vale mucho la pena . Aquí en el frenopático arrasa . Aunque nadie me lo haya preguntado , yo lo digo . Fatum, fatum , sí.

    ResponderEliminar
  2. Amigo Lupo, no conozco el libro de Tim Krabbé, pero me voy a hacer con él en cuanto pueda.
    ¡Gracias por su información frenopática!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Políticos mejores y peores

P. ¿Queres decir que toda política es un juego sucio y que se la debería dejar en manos de los sinvergüenzas? ¿Te unes a la banda de los que dicen que el mundo sólo de salvará por un cambio del corazón? ¿Es eso?

R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

(W. H. Auden, El prolífico y el devorador. Traducción de Horacio Vázquez…

Escribir o no escribir

Por lo tanto, escribir que se querría escribir, ya es escribir. Escribir que no se puede escribir, también es escribir. Una manera como cualquier otra de llevar a cabo el vuelco que da pie a tantos propósitos audaces: hacer de lo periférico el centro, de lo accesorio lo esencial y de la arenilla la piedra angular. Sabía por lo tanto lo que tenía que hacer: dar una especie de golpe de mano mediante el cual había que conseguir otorgar una existencia ficticia a unos libros que no existen realmente y, gracias a ello, conferir una existencia real al libro que trata de esos libros ficticios. Un proceder en suma que se asemeja al que conduce al cogito cartesiano: en el momento preciso de dar fe de mi ineptitud para la escritura me descubría a mí mismo escritor, y de la ausencia de mis obras fallidas se nutriría éste. Hermoso ejemplo de esa estrategia del quien-pierde-gana, de esa proeza dialéctica que convierte una acumulación de fracasos en un camino hacia el éxito. ¡No será que no nos han…

El Centauro

Maurice de Guérin, nacido en 1810 en el castillo albigense de Caylar, en Andillac, y muerto en el mismo lugar poco antes de cumplir los veintinueve años, es uno de los más exquisitos poetas románticos franceses. Su obra, póstuma, es tan breve como corta fue su vida. Jules de Goncourt dijo que entre los poetas modernos solo Maurice de Guérin hizo el hallazgo de una lengua para hablar de los tiempos antiguos. También fue elogiado, entre otros, por Sainte-Beuve, Remy de Gourmont, Rilke y Mauriac.
En julio de 1954 se publicó en Albi (Tarn), en la Imprimerie Coopérative du Sud-Ouest, un librito de 44 páginas, en octavo, con su poema en prosa más celebrado, "Le Centaure", en el que un viejo compañero de Quirón, llamado Macareo, expone al adivino Melampo sus pensamientos sobre el paso del tiempo y evoca con nostalgia su vigorosa juventud. El poema fue dado a conocer por George Sand en 1840 en la Revue des Deux Mondes. 
La edición incluye, además del texto original, la traducción …