Ir al contenido principal

Vathek


William Beckford of Fonthill (1760-1844) escribió Vathek, obra por la que ha pasado a la posteridad literaria, con veintiún años, en francés y, como solía pavonearse, de una sentada de tres días y dos noches. En 1786 apareció anónimamente en Londres una versión en inglés de dicha obra con el título An Arabian Tale, supuestamente traducida del árabe. La traducción la hizo el reverendo Samuel Henley, si bien se desconoce a partir de qué manuscrito. En cualquier caso se trató de una versión "no autorizada".
Al año siguiente aparecían en Lausana (en realidad 1786) y París sendas ediciones de Vathek en el original francés. No fue hasta 1815 que Beckford se decidió a publicar Vathek en su país, y lo hizo en el francés original. La edición fue impresa en Londres "chez Clarke, New Bond Street". Como el propio autor explica en una nota preliminar, "habiéndose convertido las ediciones de Paris y Lausana en extremadamente raras, he consentido finalmente a que se republique en Londres este pequeña obra tal como yo la compuse". El libro lleva un grabado de Isaac Taylor sobre un dibujo realizado por su hijo homónimo. La portada, en la que no figura el nombre del autor, viene presidida por un misterioso ojo debajo de un turbante.
El ejemplar que poseo lleva un ex-libris que reza: FROM THE LIBRARY OF GEORGE DUNN OF WOOLLEY HALL NEAR MAIDENHEAD. Por lo que podido averiguar George Dunn (1865-1912) fue un bibliófilo, miembro de la Bibliographical Society, interesado por la astronomía, la arboricultura y la horología. Su voluminosa biblioteca fue vendida en Sotheby's después de su muerte en varias lotes.

Comentarios

  1. ¡Qué suerte, Jorge, tener esa edición! Yo dispongo de la de Biblioteca Breve de Bolsillo. Libros de Enlace, Barcelona, 1969, con prólogo de Mallarmé e introducción de Guillermo Carnero que es quien traduce.

    ResponderEliminar
  2. Suerte fue, en verdad. Pasó hace años. Dudo que ahora pudiera hacerme con un ejemplar de estas características. Yo también tuve noticia de Vathek gracias a la misma edición que mencionas. ¡Añorados Libros de Enlace!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Políticos mejores y peores

P. ¿Queres decir que toda política es un juego sucio y que se la debería dejar en manos de los sinvergüenzas? ¿Te unes a la banda de los que dicen que el mundo sólo de salvará por un cambio del corazón? ¿Es eso?

R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

(W. H. Auden, El prolífico y el devorador. Traducción de Horacio Vázquez…

El Centauro

Maurice de Guérin, nacido en 1810 en el castillo albigense de Caylar, en Andillac, y muerto en el mismo lugar poco antes de cumplir los veintinueve años, es uno de los más exquisitos poetas románticos franceses. Su obra, póstuma, es tan breve como corta fue su vida. Jules de Goncourt dijo que entre los poetas modernos solo Maurice de Guérin hizo el hallazgo de una lengua para hablar de los tiempos antiguos. También fue elogiado, entre otros, por Sainte-Beuve, Remy de Gourmont, Rilke y Mauriac.
En julio de 1954 se publicó en Albi (Tarn), en la Imprimerie Coopérative du Sud-Ouest, un librito de 44 páginas, en octavo, con su poema en prosa más celebrado, "Le Centaure", en el que un viejo compañero de Quirón, llamado Macareo, expone al adivino Melampo sus pensamientos sobre el paso del tiempo y evoca con nostalgia su vigorosa juventud. El poema fue dado a conocer por George Sand en 1840 en la Revue des Deux Mondes. 
La edición incluye, además del texto original, la traducción …

De Anaïs Nin a Nicolás Guillén, con un interludio musical.

En los diarios tempranos de Anaïs Nin, escritos en los años veinte, el apellido Madriguera aparece en varias ocasiones. Paquita y Enric Madriguera eran dos hermanos catalanes, músicos precoces y amigos del compositor hispanocubano Joaquín Nin Castellanos, padre de Anaïs y de Joaquín Nin-Culmell, compositor como su padre. Ambos se alojaron en varias ocasiones en casa de Anaïs. Paquita fue una reconocida pianista, que más tarde se casaría con el guitarrista Andrés Segovia. Enric era violinista y tras empezar una prometedora carrera como intérprete clásico, al llegar Estados Unidos se pasó a la música moderna con gran éxito. Al frente de su banda se hizo famoso como compositor de canciones y bailables de ritmos latinoamericanos, compitiendo en este ámbito con su compatriota Xavier Cugat. El figuerense había empezado su carrera profesional en La Habana, donde se había criado y formado también como violinista.
Una de las canciones más recordadas de Enric Madriguera es "Adiós", co…