La capa negra
Sacó del bolsillo un paquetito, lo sacudió y éste se desplegó. Era una larga capa negra con capucha de un tejido tan fino que apenas ocupaba espacio una vez plegado.
Le dio la vuelta del revés y se la echó sobre los hombros. Entonces ocurrió algo asombroso: ¡El cuerpo del anciano desapareció por completo! Sólo quedó su cabeza, como suspendida en el aire.
Una mano invisible alzó la capucha y la echó sobre la cabeza y ésta desapareció a su vez.
El anciano se había convertido en la Voz -aquella Voz Misteriosa, terrible, fantástica que habían aprendido a temer todos los malhechores.
Y todo ello gracias a la maravillosa capa que, siendo negra por un lado, refractaba los rayos luminosos sin reflejarlos por el otro, por lo que todo lo que bajo ella se hallara resultaba invisible.
(Rafael Molinero, La torre del dragón. Colección Hombres Audaces, Ilustraciones de J. Blasco, Editorial Molino, 1943).

Quién no ha albergado alguna vez el deseo de ser temporal o definitivamente invisible para sus congéneres humanos? En su novela "Memorias de un hombre invisible" Harry F. Saint desarrolla ésta idea en toda su extensión así como la persecución a la que es sometido por un agente del gobierno por el simple hecho de ser portador de tan distinguido don, siendo para mí lo más destacado las dificultades que encuentra para comunicarse con sus seres queridos y hacerles partícipes de su peculiar situación.
ResponderEliminarEl escapismo como forma de vida, la vida como una perpetua desaparición.
Nunca nos sentimos tan vivos como cuando estamos muertos para el resto.
Lo peor, tal vez: Ser invisible sin estarlo.
ResponderEliminarEs la capa de invisibilidad de Harry Potter, descrita muchos años después de forma similar. Quizá la autora había leído esta historia.
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