Como una nube fría



Estaba frente al mortecino fuego, en cuclillas, aguardando que el café se calentara, cuando una sombra se proyectó a sus espaldas.
Fue como si una pequeña nube fría hubiera cruzado por delante del sol.
Pero no era ninguna nube.
Tuvo evidencia de ello cuando notó el frío contacto del cañón de un rifle apoyado al cuello.
-Sigue como estás, Jappson -dijo el propietario del rifle-, y mantén las manos lejos de tu revólver.

(Larry Huttton, Patrulla de chacales. Editorial Astri, 2000).

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