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Chiste


Con el título de Chistes hechos por diversos autores sacó a la luz el bibliófilo Don Manuel Pérez de Guzmán y Boza, marqués de Xerez de los Caballeros, una copia fiel del "rarísimo ejemplar que existe en la Biblioteca Nacional de Lisboa, en el Cuarto de Reservados; núm. 125, tomo de varios". Esta aclaración figura en la Nota preliminar del folleto de 31 páginas que se imprimió en Sevilla en 1890, en la imprenta de E. Rasco, con una tirada de solo 50 ejemplares.

El concepto de chiste se ha ido ampliando y matizando con el tiempo, pero su acepción primera sigue siendo en el fondo la misma que en su día diera el Diccionario de Autoridades (1726-1739): "Dicho con donaire, gracia, agudeza y prontitud que da estimación a quien le dice, y gusto al que le oye." Puntualiza Joan Corominas, en su Diccionario etimológico de la lengua castellana, que en el siglo XVI tuvo especialmente el significado de "chiste obsceno".

El folleto en cuestión contiene diez chistes en verso, de autor (o autores) anónimo. A modo de muestra transcribo literalmente uno de ellos: 

 

Aquel barberico madre

que antenoche me sangro

mas que a mi lo quiero yo.

 

Como yo vi tan perfeta 

la su tez y hermosura

nunca temi su lanceta

ni su venda y ligadura

antes tome gran locura

en ver quan bien me sangro

mas que ami lo quiero yo

.

Puse mi carne en sus manos

sin enojo ni sin pena

sobaua mis miembros sanos

hasta hallarme la vena

rompiome la muy sin pena

sin que nada me dolio

mas que ami le quiero yo.

 

Como yo vi que salia 

la sangre de tan gran gana

propiamente parecia

vna fuente que bien mana

colorada como grana

quatro onças me saco

mas que a mi le quiero yo.


 

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