Ir al contenido principal

Centellas de Setantí (I)


El que lee con deseo de reprender pierde el tiempo neciamente.

Tantas cosas cura el tiempo como daña. 

De príncipes sabios es el obrar callando.

Procura estar bien con todos, pero no fíes de todos.

Amigos son el médico y el cura porque el uno entierra lo que el otro no cura. 

Toda la vida es batalla, y todo tiempo tempestad. 

No hables lo que no sabes, y lo que supieres no lo digas, sino a su tiempo y sazón; porque siempre fue el callar más seguro que el hablar.

En todo lo que hicieras considera la causa, el tiempo y la persona.

Sigue en todo a la razón, y del consejo a la experiencia. 

A muchas maldades suele inducir a los hombres la pestífera sed de mandar.  

Muy necesario es que tema a la justicia el que la ha de administrar.

  

(Centellas de varios conceptos, con los avisos de amigos de Don Joaquín Setantí, Caballero catalán del hábito de Montesa. Barcelona, 1614. Edición de Emilio Blanco. José J. de Olañeta Editor y Edicions UIB, 2006).  

 

 

Comentarios

  1. Alguno de estos aforismos (muy buenos) me recuerda a Gracián, a cuyo Oráculo manual y arte de prudencia dediqué un par de avisos:
    https://imagoestinaqua.blogspot.com/2019/02/baltasar-gracian-oraculo-manual-y-arte_4.html
    https://imagoestinaqua.blogspot.com/2019/02/baltasar-gracian-oraculo-manual-y-arte.html

    ResponderEliminar
  2. Efectivamente, ambos están en las misma onda.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Antillón

  Con el placer de costumbre leo en Lecturas y pasiones (Xordica, 2021), la más reciente recopilación de artículos de José Luis Melero, una referencia al geógrafo e historiador Isidoro de Antillón y Marzo, nacido y muerto en la localidad turolense de Santa Eulalia del Campo (1778-1814). Antillón fue un ilustrado en toda regla, liberal en lo político, que difundió sus ideas, entre ellas el antiesclavismo, a través de diversas publicaciones. Sus obras más relevantes son las de carácter geográfico, entre las que destaca Elementos de la geografía astronómica, natural y política de España y Portugal (1808). En esta obra se muestra crítico con otros geógrafos españoles (caso de Tomás López) y con los extranjeros que escribían sobre España (a excepción del naturalista Guillermo Bowles). Gracias a Jovellanos Antillón llegó a ser elegido diputado por Aragón en las Cortes de Cádiz. A su amigo y protector le dedicó Noticias históricas de D. Gaspar Melchor de Jovellanos , impreso en Palma de Mall

Como un río de corriente oscura y crecida

  Era un panorama extraño. En Barcelona, la habitual multitud nocturna paseaba Rambla abajo entre controles de policía regularmente repartidos, y la habitual bomba que explotaba en algún edificio inacabado (a causa de la huelga de los obreros de la construcción) parecía arrojar desde las calles laterales perqueñas riadas de gente nerviosa a la Rambla. Los carteristas, apaches, sospechosos vendedores ambulantes y relucientes mujeres que normalmente pueden verse en las callejuelas se infiltraban entre las buenas familias burguesas, las brigadas de obreros de rostro endurecido, las tropillas de estudiantes y jóvenes que deambulaban por la ciudad. La multitud se desparramaba lentamente por la Rambla, como un río de corriente oscura y crecida. Apareció un ejército de detectives, de bolsillos abultados, apostados en cada café, vagueando por la Rambla y enganchando, de un modo vengativamente suspicaz, a algunos transeúntes elegidos por alguna singular razón, hasta el punto de que incluso esta

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat