Ir al contenido principal

Presentación de libro

 

De izquierda a derecha: Jorge Ordaz (presentador), Ignacio del Valle (autor) y Jorge Salvador (Foro Abierto), en la Librería Cervantes de Oviedo (9-11-2021).

 

Anteayer se presentó en Foro Abierto de la Librería Cervantes de Oviedo, la última novela de Ignacio del Valle (Oviedo, 1071), Cuando giran los muertos (Algaida, 2021), ganadora del 53.º Premio de Novela Ateneo de Sevilla de este año.  

La novela constituye la sexta entrega de la serie de Arturo Andrade y está ambientada en México en el verano de 1950. Esta vez el capitán Andrade y su inseparable Manolete se encargan de la seguridad del poeta y diplomático español Félix Arcadia (personaje inspirado en el escritor Agustín de Foxá) durante una gira literaria por el país. A partir del secuestro de Arcadia en Morelia por una célula comunista de exiliados españoles, dirigida por la profesora universitaria Escolástica Araujo, Andrade y su compañero emprenderán una búsqueda infatigable a través del país y en medio de "un complejo juego de geopolítica, el exilio republicano, la intelectualidad mexicana, viejos caciques revolucionarios, mercenarios y asesinos de la Legión del Caribe, espías soviéticos, traficantes de armas...".

La primera frase de la novela define su tono: "México no era un país, sino una forma de locura". Narración de acción y reflexión, Cuando giran los muertos confirma, una vez más, la madurez creativa de su autor.        

Comentarios

  1. La primera frase es muy inteligente. Despierta una viva curiosidad por el libro.

    ResponderEliminar
  2. Y te enmarca perfectamente la historia.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Antillón

  Con el placer de costumbre leo en Lecturas y pasiones (Xordica, 2021), la más reciente recopilación de artículos de José Luis Melero, una referencia al geógrafo e historiador Isidoro de Antillón y Marzo, nacido y muerto en la localidad turolense de Santa Eulalia del Campo (1778-1814). Antillón fue un ilustrado en toda regla, liberal en lo político, que difundió sus ideas, entre ellas el antiesclavismo, a través de diversas publicaciones. Sus obras más relevantes son las de carácter geográfico, entre las que destaca Elementos de la geografía astronómica, natural y política de España y Portugal (1808). En esta obra se muestra crítico con otros geógrafos españoles (caso de Tomás López) y con los extranjeros que escribían sobre España (a excepción del naturalista Guillermo Bowles). Gracias a Jovellanos Antillón llegó a ser elegido diputado por Aragón en las Cortes de Cádiz. A su amigo y protector le dedicó Noticias históricas de D. Gaspar Melchor de Jovellanos , impreso en Palma de Mall

Como un río de corriente oscura y crecida

  Era un panorama extraño. En Barcelona, la habitual multitud nocturna paseaba Rambla abajo entre controles de policía regularmente repartidos, y la habitual bomba que explotaba en algún edificio inacabado (a causa de la huelga de los obreros de la construcción) parecía arrojar desde las calles laterales perqueñas riadas de gente nerviosa a la Rambla. Los carteristas, apaches, sospechosos vendedores ambulantes y relucientes mujeres que normalmente pueden verse en las callejuelas se infiltraban entre las buenas familias burguesas, las brigadas de obreros de rostro endurecido, las tropillas de estudiantes y jóvenes que deambulaban por la ciudad. La multitud se desparramaba lentamente por la Rambla, como un río de corriente oscura y crecida. Apareció un ejército de detectives, de bolsillos abultados, apostados en cada café, vagueando por la Rambla y enganchando, de un modo vengativamente suspicaz, a algunos transeúntes elegidos por alguna singular razón, hasta el punto de que incluso esta

Premio Nadal 1944

El jurado del primer Premio "Eugenio Nadal" (Café Suizo, Barcelona, 6 de enero de 1945). De izquierda a derecha: Juan Ramón Masoliver, Josep Vergés, Rafael Vázquez Zamora, Joan Teixidor e Ignacio Agustí.  En un artículo titulado "Premios literarios, cartas marcadas", publicado recientemente en un diario digital su autor Daniel Rosell analiza el trasfondo de premios tan prestigiosos como el Nadal y el Planeta a lo largo de su ya larga historia. Refiriéndose al primero de ellos, Rosell escribe: "Siempre hay alguien que recuerda que el el primer premio Nadal lo ganó una desconocida Carmen Laforet, que se impuso a González Ruano, a quien se le había garantizado el premio." Y añade: "Es emotivo, incluso tiene elementos épicos la historia de una joven desconocida que se alza con un galardón literario al que aspiraban los nombres -todos masculinos- consagrados de las letras de entonces, pero ¿por qué no poner el acento en González Ruano? (...) En otra