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Brisas españolas


No hay constancia, creo, de que Herman Melville estuviera en las Filipinas. En Moby Dick, sin embargo, sí menciona a la entonces colonia española, aunque no por este nombre. Melville las llama "islas de Manila" ("Manilla isles"). La cita en cuestión pertenece al capítulo 116 ("La ballena agonizante") después de que el Pequod, navegando por el Pacífico, haya avistado ballenas y cazado cuatro. 

Entonces anota Melville (Moby Dick, Alianza Editorial, traducción de Maylee Yábar-Dávila) :

"La tarde estaba bien avanzada y ya habían terminado todos los disparos de lanza en la batalla carmesí cuando, flotando en el encantador atardecer de mar y cielo, el sol y la ballena murieron sosegadamente al mismo tiempo. Hubo entonces tal dulzura y tal quejumbre, y tales oraciones entrelazadas se elevaron en aquel aire sonrosado, que casi parecía que desde lejos, en el profundo verde del valle conventual de la isla de Manila, la brisa de tierra española hecha marinera licenciosamente se hubiera hecho a la mar cargada de esos himnos de la víspera."    

No es la única referencia española en la novela. El capítulo 40, que tiene una hechura teatral, comienza con una canción entonada por un coro de arponeros y marineros:

¡Adiós, adiós, damas españolas!

¡Adiós, adiós, damas de España!

Nuestro capitán ha dado la orden...   

El canto es interrumpido por un marinero de Nantucket: 

¡Eh, muchachos no seáis sentimentales; es malo para la digestión! Tomaos un tónico, ¡seguidme!   

"Spanish ladies" es una balada naval tradicional en la marina británica, que a buen seguro Melville debió de oir en alguna de sus largas travesías marítimas.


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