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Una croqueta (revenida) de Mr. Keller

Las croquetas del señor Keller (Eolas, 2020), de Jorge Salvador Galindo, es un libro de relatos humorísticos que rinde homenaje a la obra del escritor aragonés Javier Tomeo, que en su prehistoria literaria utilizó el pseudónimo de Frantz Keller.

Poco se sabe con seguridad de esta etapa primeriza en la que Tomeo se adentró en el campo de la literatura en su vertiente más popular. Una de las editoriales para las que trabajó fue la barcelonesa Editorial Ferma, que publicaba preferentemente tebeos y novelas de quiosco. Una de sus colecciones fue la "Colección Popular Ferma", que a principios de los sesenta sacó títulos con tanto gancho como Biografía de la prostitución, Los harenes y sus misterios o Privados y favoritas. Uno de los títulos, publicado en 1962, fue Historia de la esclavitud, de Frantz Keller. 

Varias cosas llaman la atención de este libro. 


 

1.- En su momento el libro tuvo dos cubiertas. Una más colorida y figurativa y otra más expresionista y monocromática. Desconozco la razón de esta duplicidad.

2.- En el paratexto, incluído en el reverso de la cubierta, el nombre del "brillante escritor e historiador" y autor del libro se escribe, por dos veces, como Frankz Keller. (Esto sucede en la edición con la cubierta "figurativa", del dibujante Escofet. Ignoro si ocurre lo mismo en la otra). 

3.- En la página de créditos se dice que el título original de la obra es "History of Slavery", por lo que debería constar el nombre del traductor. En efecto, el nombre del traductor es Javier Tomeu (sic).

De modo que tenemos un falso traductor de una obra inexistente en inglés, pero cuyo nombre se parece mucho al verdadero autor de la obra que se esconde tras el pseudónimo de Frantz (o Frankz) Keller. Un dislate editorial. O un juego metaliterario, según se mire.  

El libro recoge la historia de la esclavitud desde los tiempos antiguos hasta los modernos. Carece de bibliografía, hay pocas referencias de autores y en conjunto da la impresión de haber sido redactado con premura, no poca desgana y sin muchos miramientos a la hora de inspirarse en textos ajenos. Cosa en parte disculpable si se tiene en cuenta lo poco y mal que solían pagar esta clase de encargos las editoriales de este tipo.  

En ocasiones, sin embargo, surge la chispa. Por ejemplo, al hablar de la esclavitud en España, menciona que el Patronato Real para la Represión de Trata de Blancas tenía, a principios de siglo XX, varias casas repartidas por todo el país, las cuales acogían a centenares de muchachas. Y para dar cuenta de la eficacia de las labores desarrolladas en dichos centros, pone el ejemplo de la delegación de Tortosa en el año 1909, en la que hubo las siguientes entradas y salidas:

 

Procedentes de la casa de unos amancebados (17).

De las casas públicas (3).

De sus indignas madres (6).

De personas poco recomendables (1).

Tomaron estado religioso (4).

A las Reales Oblatas (1).

Al asilo de procedencia (11).

No terminada la obra (5). 

 

Si no es cosa de Tomeo, merece serlo. 

Lo más interesante desde el punto de vista literario se halla al final del libro, donde se incluyen unos breves relatos biográficos en los que el autor deja entrever sus singulares dotes narrativas. Uno de ellos, "El conde de Santa Elena", cuenta la increíble vida de Pierre Coignard, pesonaje real que parece sacado de una de las ficciones de Balzac o Dumas. El falso noble no encaja para nada en una historia de la esclavitud, pero sí merece figurar en una de la impostura.   


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