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Una historia de la literatura (IV)

Extractos (comentados) de Historia de la Literatura por Edelvives (1958):

JOSÉ MARCHENA. "Expulsados del suelo patrio los franceses, el apóstata e impío Marchena huyó a Francia, de donde volvió a España el año 1820, pero menospreciado de todos, incluso de los afrancesados, por su proceder antipatriótico, murió en la mayor miseria  y olvido al año siguiente".
(Sí, el abate Marchena, también estaba en el libro, aunque para llevarse uno de los varapalos más contundentes. No hay piedad ni compasión a la hora de mostrar su poco afortunada vida, aunque luego se diga que "su obra poética ofrece calidades varias". De lo cual se desprende una clara moraleja: mirad a qué conduce la impiedad, la apostasía y el antipatriotismo).

MANUEL JOSÉ QUINTANA. "Fue coronado solemnemente por Isabel II, de quien fue preceptor".
(¡Ah, tiempos aquellos en los que un poeta podía lucir una corona! Hubo otro, pero fue una lástima porque no pudo disfrutar de tan alto honor: "Torcuato Tasso murió demente en el convento de San Onofre, en el monte Janículo, cuando iba a ser coronado con el laurel de oro"). 

ENRIQUE HEINE. "De él se ha dicho que es el ruiseñor alemán que colgó su nido en la peluca de Voltaire".
(Esta frase es junto con la de Cocteau sobre Víctor Hugo una de las que más ha persistido en mi memoria, hasta el punto de que cada vez que oigo o leo la palabra Heine se me viene a la mente la imagen del canoro pajarillo posándose en la empolvada peluca del autor de Cándido).

ALEJANDRO MANZONI. Al hablar de su novela Los novios dice que presenta descripciones magníficas, "como la referente a la epidemia que desoló a Nápoles".
(Aquí lo que destaca es el empleo de la palabra desoló en vez de asoló, más empleada hoy en día, y que parece recoger en un solo vocablo la desolación y la devastación producidas por la plaga).

ALEJANDRO HERCULANO. De su vida se dice exclusivamente: "Nació en Lisboa, emigró a Francia, donde se dedicó a la floricultura").
(A ver quién es capaz de superar en brevedad los sesenta y siete años de la vida del escritor portugués).

GUSTAVO FLAUBERT. "Sus escrúpulos sobre el estilo literario eran tales que a veces tardaba cinco días en escribir una sola cuartilla".
(Y pensar que a nosotros, aprendices de la lengua, el profesor nos pedía de un día para otro una redaccción sobre tema prefijado y "a doble cara").

PAUL VERLAINE. "Rodeado de gloria y de miseria moral murió el Pauvre Lelian, anagrama de su nombre y apellido, en París, en 1896".
(Habiendo sabido lo que era un anagrama me dediqué durante días a tratar de hacer el mío. Al final me quedé con uno: Gerardo Joz).

JUAN-ARTHUR RIMBAUD. "Su vida parece estar simbolizada en el poema El barco ebrio, barco sin gobierno".
(Bien pensado, no es mala metáfora).

(Continuará)

    


Comentarios

  1. Buena selección de fragmentos, cebos para lector.
    En cuanto al barco ebrio: muy buena metáfora, me parece, tanto o más para una colectividad que para una persona.

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  2. Gracias, Salva. Habrá más.

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