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La sotana



"La sotana" es uno de los capítulos de Moby Dick dedicados a describir con detalle la anatomía y despiece de la ballena. Es muy breve, apenas un par de páginas, y en él Ismael se detiene en una parte concreta del cuerpo del cetáceo, "aquel inexplicable cono, más largo que la altura de un hombre de Kentucky, de cerca de un pie de diámetro en la base y tan negro azabache como Yojo, el ídolo de ébano de Queequeg." Y sigue: "Mirad al marinero, llamado picador, que ahora viene ayudado por dos de sus compañeros, echándose pesadamente a la espalda el grandissumus como lo llaman los marineros..." Sí, realmente debía ser algo digno de ver aquel marinero trinchador acarreando el enorme pene de la ballena, encorvado y medio tambaleándose por cubierta. Pero aún falta lo mejor.
A continuación, se nos dice, el picador extiende el grandissimus sobre el castillo de proa y comienza a quitarle cilíndricamente la piel oscura, "como un cazador africano hace con la piel de una boa". Una vez hecho esto, "da vuelta del revés a la piel, como la pierna de un pantalón, y la estira muy bien, de modo que casi dobla su diámetro". Y finalmente se enfunda el prepucio a modo de impermeable en forma de tubo que habrá de protegerle de la específica tarea a su cargo, consistente en picar los trozos de grasa para echarlos a las marmitas.
Pero Melville, que al igual que un pacato puritano de Nueva Inglaterra solo ha venido utilizando eufemismos para referirse a los genitales de la ballena, nos sorprende en la frase final del capítulo con uno de los retruécanos (que algunas ediciones no aclaran) más osados, salaces e irreverentes no solo de toda su obra sino de la literatura inglesa en general. Viendo al marinero engalanado de aquella guisa, exclama el narrador: "¡What a candidate for an archbishoprick, what a lad for a Pope were this mincer!" (¡Qué candidato para un arzobispado, qué buen tipo para papa sería este picador!). En inglés archbishopric es arzobispado, pero Melville prefiere escribirlo con la terminación arcaica, con k final, es decir como prick (vulgarmente, verga). De modo que el vocablo también puede leerse como arzobispolla. Y desde luego este juego de palabras fálico-religioso no tiene nada de puritano. 

Comentarios

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R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

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