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Muerte para un rebelde



   -¿Ha oído hablar de "La Muerte de los Valientes"?
    Banderas afirmó:
    -Lo inventó el general Houston, ¿no es cierto?
    -Así es. Pero aunque lo sepa le refrescaré la memoria. Deseo que purgue usted los malos tragos que me ha hecho pasar. Cerca del campamento se alza un jacal, al que se llega por un sendero entre las rocas. Le conduciremos a ese jacal. Y mañana, al amanecer, le abriran la puerta. Si es usted un hombre avanzará por el sendero, en el que habrá apostados unos tiradores. Usted no sabrá cuándo van a disparar, ni en qué momento le matarán. De ese modo probaremos su valor. Si se queda usted en el jacal le ahorcaremos. ¿Qué le parece?
    Juan Antonio sonrió.
    -Es una muerte sencilla. Basta con avanzar por el sendero.

(J. León, La muerte de los valientes. Colección "Hombres del Oeste", Ediciones Clíper, s.a. c. 1950).

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