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Joyceana


Foto de grupo de la celebración en Casa Amparo (Oviedo) del pasado Bloomsday. De izquierda a derecha: Miguel Rojo, Helios Pandiella, Javier Lasheras, Fernando Fonseca, Virginia Gil Torrijos, Jorge Ordaz, Rosa Cordero, Juan Cueto Serrano, Natalia Valdés, Santiago García-Castañón y Ricardo Labra.


Un día de 1918, en la Bahnhofstrasse de Zúrich, un hombre llamado Frank Budgen se encontró con un amigo, un hombre llamado James Joyce. Éste llevaba un abrigo marrón abotonado hasta la barbilla. Mientras entraban juntos en la cafetería Astoria, escribe Budgen:

Le pregunté por el Ulises. ¿Estaba progresando?
-He estado trabajando duramente en él todo el día -dijo Joyce.
-¿Significa eso que ha escrito mucho? -pregunté yo.
-Dos frases -dijo Joyce.
Le miré de reojo pero no sonreía. Pensé en Flaubert.
-¿Ha estado buscando el mot juste? -le pregunté.
-No -dijo él-. Las palabras ya las tengo. Lo que estoy buscando es su orden en la frase. Hay un orden apropiado. Creo que lo he encontrado.

(Adam Thirlwell, La novela múltiple. Traducción de Alex Montoto, Editorial Anagrama, 2014). 

Comentarios

  1. A mí este día me hace mucha ilusión! Me gustaría tener la oportunidad de leer el Ulyses, un clásico donde los haya. Pero hay un halo en el libro que es de lectura complicada, así que ya contaré. Saludos!

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  2. Por cierto, estáis todos muy... interesantes.

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  3. Gracias. A ver si te animas algún día.

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-Bueno, a ver, ¿qué haces?
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-¿...?
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-Desmenuza, por favor.
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-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.