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Benjamín Garrote, adéfago asturiano


Benjamín Garrote de Pedro fue un carpanta asturiano que no tuvo un Rabelais pero mereció, sin embargo, una página de El Caso, como Jarabo el asesino infame y el médico de San Baudilio, que pautaba las boticas por medio de un péndulo radiestético. Benjamín Garrote de Pedro era un hombre recogido, antiguo cabo de infantería, ovetense y flaco y una vez se comió ochenta y cuatro milhojas sin beber una sola gota de agua. Riñendo un desafío con tres mozos de Sama de Langreo rindió tres platos de fabada con su corte sacramental de tocino, jamón, lacón, chorizo, longaniza, morcilla y cabeza de puerco y siguió con dos platos de callos, dos de riñones al jerez, dos de lengua asada, un filete con papas, una tortilla de jamón, un plato de carne mechada, una perdiz con verdura y dos huevos fritos.

(Martín Olmos, Breve relación de vidas extraordinarias. Pepitas de Calabaza ed., Logroño, 2017).

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Entradas populares

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).