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Un libro de Cristal

Frontispicio de J. M. Mallol Suazo para Treinta años, de M. Ferro (Cristal, 1941)

Al poco de terminar de la guerra civil el editor Josep Janés sacó al mercado los libros "Cristal", una de las colecciones más exquisitas que salieron bajo su dirección. Según el anuncio al final del libro, Cristal era una "colección de novelas seleccionadas especialmente para un público femenino". En mayo de 1941 publicó el primer título, Treinta años, de la escritora italiana Marise Ferro, en traducción de Agustí Esclasans (que acababa de salir de la cárcel). Fue impreso en tamaño octavo por Manufacturas Gráficas B. Sirven, en Barcelona, con portada y frontispicio, pintado a mano, de Mallol Suazo y orlas y capitales de E. Clusellas. Solo el papel denota la precariedad de la posguerra.
Treinta años es una novela intimista que relata con fina sensibilidad la amistad entre dos amigas, jóvenes viudas, que tratan de rehacer sus vidas y encontrar el amor después de sus desgraciados matrimonios. En la introducción escribe Janés: "Marise Ferro es, sin duda alguna, la más interesante escritora de la Italia actual. Posee todas aquellas cualidades de instinto y de inteligencia comunes a los escritores de raza, y al profundo conocimiento del alma femenina une la gracia inefable de un estilo transparente, sobrio, luminoso, con la íntima calidad poética de lo confidencial". En cuanto a la novela, "en ella se concentran las mejores características de esta escritora: su sutil penetración psicológica y su estilo a un tiempo suave y acerado, musical y sencillo, con la difícil facilidad de lo correcto y de lo ordenado". En conjunto, una pequeña joya literaria y bibliófila.     

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Un poema de Raine

    DE MUJER A AMANTE Soy fuego encalmado en agua, una ola que se eleva del abismo. En mis venas la marea atraída por la luna se alza en un árbol de flores esparcidas en espuma de mar.  Soy aire atrapado en una red, el pájaro profético que canta en un cielo reflejado. Soy un sueño antes de la nada, soy una corona de estrellas, soy la forma de morir.   (Kathleen Raine,  Collected Poems 1935-1980 , Allen & Unwin, 1981. Traducción: J.O.)  (Nota: Este blog, como viene siendo habitual en verano, se toma un descanso de aproximadamente un mes. Que pasen un buen y saludable verano.)  

Álvarez Flórez

Hace unos días me enteré, por el artículo publicado en El Periódico ("Muerte de un traductor", de Silvia Cruz Lapeña) de la muerte, a finales del pasado mes de abril, de José Manuel Álvarez Flórez. Había nacido en Cangas del Narcea (Asturias) en 1939, aunque pronto se trasladó a Barcelona donde desarrolló durante décadas una ingente labor como traductor del inglés. A mediados de los años setenta se dio a conocer como narrador con Autoejecución y suelta de animales internos (Júcar, 1975) y  Girar de anarcos (Muchnik, 1981), dos novelas en la línea experimental en boga en aquela época. Más tarde publicaría El delirio de Conan y otros relatos (Muchnik, 1990).    Como traductor trabajó para varias editoriales, entre las que se cuentan, a parte de Muchnik, Acantilado y Anagrama. Tradujo a un gran número de autores: Faulkner, Scott Fitzgerald, Steinbeck, Capote, Doris Lessing, E. M. Foster, Vonnegut, Bukowsky, John Kennedy Toole, Le Carré, Oliver Sacks, Tom Wolfe, etc. La Bibli

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat