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Breves pensamientos

Guido Ceronetti

El arma más peligrosa que se ha inventado es el hombre.

Todo lo que no se come hace bien a la salud.

El hombre es un demonio venido a menos.

La enfermedad que impide vaciarse es peor que la que impide llenarse.

Suprimidos los combates de los gladiadores, los cristianos instituyeron la vida conyugal.

Quien calla y no sonríe después del amor degrada a Eros.

No tuve nunca un dolor tan grande, decía Montesquieu, que no me lo quitara una hora de lectura. He ahí al verdadero literato.

La elección profunda del hombre será siempre un infierno apasionado, antes que un paraíso inerte.

(Guido Ceronetti, El silencio del cuerpo. Traducción de J. A. González Sainz. Acantilado, 2006).

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