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Biblioteca y jardín


Cicerón, en el libro tercero del De finibus, recuerda una de sus vusitas a la espléndida biblioteca de Lúculo, en una de cuyas salitas se encontró al rígido Catón (el futuro suicida) leyendo rollos de filósofos estoicos (III, 7). En abril de 55 le envía una carta a Ático (IV, 10) simplemente para decirle lo feliz que se siente de hallarse en ese momento en la biblioteca de Fausto, el hijo de Sila, en la que se conservan los "originales" del "verdadero" Aristóteles. En otra ocasión escribe a Varrón, el erudito universal al que precisamente por entonces pensaba César encomendar la creacióin de una gran biblioteca pública, unas líneas para invitarlo a la biblioteca de su villa de Túsculo y, si no puede ir Varrón, vendrá él: "si tienes una biblioteca con jardín, lo tienes todo" (Familiareess, IX, 4).  

Comentarios

  1. El jardin no es lo que se piensa, es algo mas que éso

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  2. Seguramente, pero la imagen es acertada.
    Saludos.

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"Este texto es la historia del reencuentro con un autor que me ha acompañado con intermitencias durante cincuenta años, y cuya vida, personalidad y obra literaria me resultan especialmente fascinantes. Pero no es solo eso. En cierta forma Prokosch también es el pretexto para hablar de escritura y libros. Del oficio de escritor. Del éxito y del fracaso. De críticas y rechazos. De realidad y ficción. Del azar. De máscaras. Esto es, de vida y literatura."


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Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
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-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.