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Un poema de Beltrán


CIUDAD DE PASO

No ser de ningún sitio aunque seas
un animal marcado sin remedio,

la ciudad de la lluvia, la más mía.

Y sin embargo a veces la ilusión
de no ser o ser de un instante
donde la sangre calle y las raíces
se eleven solamente, como un brindis
hacía el incierto soplo del futuro.

Este mismo lugar, cualquier lugar
sin patria, sin familia, sin amigos,
sentado en la terraza
de una noche cualquiera
donde nada te abrigue.

No ser de ningún sitio, aunque ya seas
un animal marcado por tu vida,

y sin embargo

esta ciudad de pronto y las miradas
que te eligen al paso y te bendicen
o te ignoran sin más por ser tan sólo
como uno más, sin más,

cansado de vivir, feliz así

(Fernado Beltrán, Hotel Vivir, Hiperión, 2015)

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