Ir al contenido principal

Hombres de placer

Philip Dormer Stanhope, 4º Lord Chesterfield (1694-1773)

Una vida ininterrumpida de placeres es tan insípida como despreciable. Algunas horas dedicadas todos los días a los asuntos graves excitan el ánimo  y los sentidos a disfrutar mejor de las destinadas al recreo. Un glotón ahitado, un  ebrio extenuado y un libertino enervado por los excesos, jamás gozan de los placeres a los que se dedican; no son más que otros tantos sacrificios humanos hechos a falsas deidades. Los goces de una vida ordinaria son todos erróneos, meramente sensuales y de naturaleza ingrata; mientras los de las personas cultas, los de las sociedades escogidas, aunque pueden no ser siempre del todo morales, son más finos, más delicados, menos peligrosos, menos ingratos y menos perjudiciales en el curso común de las cosas. En una palabra, el placer no debe ni puede ser ocupación de un hombrer sensato y de crédito distinguido, sino que puede ser y es su solaz, su recompensa.

(Lord Chesterfield, Cartas a su hijo. Traducción de A. García Camba. Ediciones Atlas, 1943) 

Comentarios

  1. Pues nada, todos los vicios a la papelera:)

    ResponderEliminar
  2. Me temo que el hijo de Lord Chesterfield no siguió los consejos del padre.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat

Casa de postas

  El día 1 de enero de 1868 los hermanos Goncourt escriben en su Diario :  ¡Vamos, un nuevo año... Todavía una casa de postas, según la expresión de Byron, donde los destinos cambian de caballos! Y a esta casa de postas hemos llegado físicamente agotados, anímicamente hartos, con las mascarillas puestas y el distanciamiento obligado. Sin podernos saludar o abrazar como es debido y con todas las dudas del mundo acerca de lo que nos deparará el futuro más inmediato. Por desgracia, no estamos todos. Faltan viajeros. Porque a lo largo del camino nos han dejado seres queridos, familiares, amigos, a los que siempre echaremos de menos. A ellos nuestro recuerdo emocionado.    Aún así, aquí estamos. A la espera de que lleguen los caballos de refresco. Dispuestos a emprender un nuevo trayecto e impacientes por abandonar este año infausto que ahora termina. Eso sí, aferrados con firmeza a una vaga esperanza y deseando, con más fuerza que nunca, que el nuevo año sea mucho mejor y más saludable.  

Vocación reformista

  Coleen Gray: "Es una lástima que solo me gusten los hombres malos para procurar reformarlos." ( Tambores apaches , 1951, de Hugo Fregonese. Guion de David Chandler y Harry Brown).