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Presentación de libro

De izquierda a derecha: Jorge Ordaz, Daniel Álvarez y Luis Argeo

Ayer tuvo lugar en la librería La Buena de Letra, de Gijón, la presentación de la novela Molinos de viento en Brooklyn, de Prudencio de Pereda. En el acto tuve la ocasión de compartir mesa con Daniel Álvarez Prendes, de la editorial Hoja de Lata, que ha publicado el libro; y Luis Argeo, periodista y documentalista, coautor del libro Invisible Immigrants, que habla de los emigrantes españoles a Estados Unidos. Vaya desde aquí mi agradecimiento a Laura y Daniel por la invitación, así como al público asistente. 

Comentarios

  1. Jorge ¿vienes por Sevilla alguna vez?.

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  2. Hace años que no voy a Sevilla, pero es de estas ciudades donde uno acaba siempre volviendo.

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Nuevo libro

"Este texto es la historia del reencuentro con un autor que me ha acompañado con intermitencias durante cincuenta años, y cuya vida, personalidad y obra literaria me resultan especialmente fascinantes. Pero no es solo eso. En cierta forma Prokosch también es el pretexto para hablar de escritura y libros. Del oficio de escritor. Del éxito y del fracaso. De críticas y rechazos. De realidad y ficción. Del azar. De máscaras. Esto es, de vida y literatura."


Cuando se apaga la luz

"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.