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Chusca enfermedad


Don Felipe de Cardona, almirante de Aragón, fue muy donairoso y chancero, paseábase en el Prado de Madrid, a tiempo que pasaba cierto médico con su reverenda mula de gualdrapa, también de buen  humor. Llamóle con gran prisa, llegó al estribo, y le dijo: Quiero consultar con vuestra merced, señor doctor, una enfermedad que padezco, y me tiene sumamemte cuidadoso; es a saber, que como con gusto, y apetencia; pero todos los manjares, sean perdices, capones, cuajados, platos dulces u otros culesquiera, se convierten al obrarlos en una fastidiosa hediondez, que mortifica a los que están cerca; esto precisamente es enfermedad grave, ¿qué remedio me aplicará vuestra merced? Respondió, sin embarazarse: Cierto, señor excelentísimo, que me hace admiración, que habiendo en esta Corte tan grandes físicos, no hayan reparado un accidente que cualquier herrador bastaba a curarle: Vuestra Excelencia, por consejo mío (y verá cuán bien se hallas), coma desde hoy paja y cebada, y estercolará como los jumentos, cuyo excremento es más limpio, y con esto, y una gran cortesía, espoleó la mula. El almitante a gritos le detenía: Venga acá, amigo, que quiero que lo seamos.

(Bernardino Fernández de Velasco y Pimentel, Deleite de la discreción y fácil escuela de la agudeza, Madrid, 1742)

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Entradas populares

Cuando se apaga la luz

"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

Incierta Fritillaria

La historia de la Fritillaria en Gran Bretaña es igualmnente incierta. Es seguro que se cultivaba allí en 1597, y posiblemente hacia 1578 (en realidad los nombrs de esta planta no se fijaron tan pronto, y a veces no está claro de qué planta se habla). Por otro lado, el primer registro de la planta en el mundo natural data de 1736, y hasta eso es anómalo, nadie afirma haber vuelto a verla hasta 1776, una fecha muy tardía para una nativa británica auténtica, sobre todo para una tan llamativa, inconfundible y atractiva. En otras palabras, quien considere nativa la Fritillaria deberá reconocer que las distintas generaciones de botánicos de los siglos XVII y XVIII se pusieron de acuerdo para no mencionarla en absoluto, una confabuilación solo comparable a la de la NASA cuando simuló los aterrizajes de estadounidenses en la Luna, supuestamente en los días que les quedaban libres en la tarea de vigilar los artefactos alienígenas de Roswell.

(Ken Thompson, ¿De dónde son los camellos? Creencia…

Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.