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Salter



Ha muerto James Salter, a los 90 años de edad. Uno de los grandes. Desde que lo descubrí por primera vez hasta hace poco que leí su última y magnífica novela Todo lo que hay, he disfrutado de su prosa precisa -"luminosa" la han llamado algunos- y de sus historias tremendamente humanas. "Escribo -dijo- acerca de lo que sé y de lo que siento y lo que he vivido, que es auténtico y genuino independientemente de lo que guste o interese".
     De él se ha dicho que era un "escritor de escritores". No estoy de acuerdo. Era un escritor para todos los lectores; eso sí, que supieran apreciar su excelente oficio y su sensibilidad como escritor. Es cierto que no fue tan popular ni famoso como otros colegas suyos, incluso con menos méritos; pero también es cierto que jamás dedicó un minuto al "postureo" y al autobombo.       

     Les dejo con una reseña que escribí para la revista Letras Libres hace años, cuando Salter era aun muy poco conocido en España. 

Comentarios

  1. Se fue otro gran escritor. Todo lo que hay es una de mis novelas contemporáneas favoritas.

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Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
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-Desmenuza, por favor.
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-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
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-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
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