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Ruskin

John Ruskin (1819-1900), por John Everett Millais

A John Ruskin le interesaba la geología en cuanto a fuerza modeladora de la naturaleza. Las montañas le fascinaban y en ellas veía el componente esencial del paisaje natural. En Pintores modernos (1843-1860) escribe con pasión sobre ellas, en especial las de los Alpes, y reconoce la importancia de las rocas que las constituyen: "Entre todos los objetos naturales, de ninguno podemos sacar tantas enseñanzas como de las piedras. Parecen haber sido especialmente creadas para recompensar al atento y constante observador."
Ruskin creía en la influencia directa de las montañas sobre el hombre: "A mi entender los que habitan sobre sobre terrenos graníticos gozan siempre de una salud vigorosa y de una gran fuerza de carácter, más o menos debilitado o modificado, como es natural, por las demás circunstancias de su vida; pero siempre muy personal y definido, y siempre distinto de los que habitan las otras regiones menos puras de las montañas."
En Las piedras de Venecia (1851-53) hay bellas descripciones de los materiales pétreos de construcción, en particular del mármol, al que ve como una roca "preparada por la naturaleza para el escultor y el arquitecto, como el papel es preparado por el fabricante para el artista; y con tanto esmero, mejor dicho, con mayor esmero y más perfecta adaptación del material para sus fines." Para Ruskin la naturaleza en general y los materiales terrestres en particular conllevan todo tipo de enseñanzas útiles. Así, en La ética del polvo (1866), volumen que reúne una serie de conferencias impartida en un colegio de niñas, se sirve de la cristalografía para sus lecciones de moral.

Comentarios

  1. Me ha dejado intrigada con esas conferencia de cristalografía como excusa para aleccionar a las niñas.
    Habría que saber si las criaturas sacaron algún provecho o se dieron a la mala vida, quizás.

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  2. Yo creo que debieron alucinar y no entendieron nada.

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  3. Algún recuerdo resulta inevitable.

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