Ir al contenido principal

Prudencio de Pereda

Prudencio de Pereda

En el último número (116) de Clarín. Revista de Nueva Literatura, viene un artículo mío, titulado "Prudencio de Pereda, español de Brooklyn", en el que doy noticia de este olvidado escritor.
Prudencio de Pereda nació en Brooklyn, Nueva York, en 1912. Sus padres eran españoles inmigrantes. Graduado en 1933 en el City College de Nueva York viajó a España y comenzó a escribir relatos cortos que fueron publicados en diversas revistas literarias. Algunos de ellos ganaron premios y fueron antologados entre los mejores relatos de 1937 y 1938. En 1937 conoció a Hemingway, su maestro, por el que sintió toda su vida una gran admiración. Junto a él colaboró en los guiones de los documentales sobre la Guerra Civil española Spain in Flames y Spanish Earth, impulsados por John Dos Passos y dirigidos por Helene Van Dongen y Joris Ivens, respectivamente. Durante la II Guerra Mundial Pereda sirvió en la Oficina de Censura, como censor y traductor de cartas en español. Terminada la guerra trabajó como publicitario, intérprete y bibliotecario.
Su primera novela, All the Girls We Loved (1948), fue muy bien acogida, tuvo dos ediciones de bolsillo y se vendieron en total más de 500.000 ejemplares. Su siguiente novela, Fiesta (1953), está ambientada en un pueblo burgalés y en ella se describen las tensiones entre la gente del pueblo, consecuencia de la guerra civil, la influencia de la religión y la represión política. Su última y posiblemente mejor novela llegaría en 1960 con Windmills in Brooklyn. la novela tiene un marcado carácter autobiográfico y cuenta, en primera persona, recuerdos de su infancia en el seno de la pequeña colonia española de Brooklyn Heights. El tono cercano y familiar, la mirada candorosa del narrador y el humor son tres de los componentes que hacen de esta obra una deliciosa reminiscencia. Tras Windmills in Brooklyn, Prudencio de Pereda dejó de publicar y se retiró a Sunbury, Pensilvania, donde murió en 1973.

Comentarios

  1. No tenía ni idea de la existencia de este escritor. Empezaré por leer tu artículo en Clarín.

    ResponderEliminar
  2. Me parece muy bien. Gracias.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Políticos mejores y peores

P. ¿Queres decir que toda política es un juego sucio y que se la debería dejar en manos de los sinvergüenzas? ¿Te unes a la banda de los que dicen que el mundo sólo de salvará por un cambio del corazón? ¿Es eso?

R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

(W. H. Auden, El prolífico y el devorador. Traducción de Horacio Vázquez…

Escribir o no escribir

Por lo tanto, escribir que se querría escribir, ya es escribir. Escribir que no se puede escribir, también es escribir. Una manera como cualquier otra de llevar a cabo el vuelco que da pie a tantos propósitos audaces: hacer de lo periférico el centro, de lo accesorio lo esencial y de la arenilla la piedra angular. Sabía por lo tanto lo que tenía que hacer: dar una especie de golpe de mano mediante el cual había que conseguir otorgar una existencia ficticia a unos libros que no existen realmente y, gracias a ello, conferir una existencia real al libro que trata de esos libros ficticios. Un proceder en suma que se asemeja al que conduce al cogito cartesiano: en el momento preciso de dar fe de mi ineptitud para la escritura me descubría a mí mismo escritor, y de la ausencia de mis obras fallidas se nutriría éste. Hermoso ejemplo de esa estrategia del quien-pierde-gana, de esa proeza dialéctica que convierte una acumulación de fracasos en un camino hacia el éxito. ¡No será que no nos han…

El Centauro

Maurice de Guérin, nacido en 1810 en el castillo albigense de Caylar, en Andillac, y muerto en el mismo lugar poco antes de cumplir los veintinueve años, es uno de los más exquisitos poetas románticos franceses. Su obra, póstuma, es tan breve como corta fue su vida. Jules de Goncourt dijo que entre los poetas modernos solo Maurice de Guérin hizo el hallazgo de una lengua para hablar de los tiempos antiguos. También fue elogiado, entre otros, por Sainte-Beuve, Remy de Gourmont, Rilke y Mauriac.
En julio de 1954 se publicó en Albi (Tarn), en la Imprimerie Coopérative du Sud-Ouest, un librito de 44 páginas, en octavo, con su poema en prosa más celebrado, "Le Centaure", en el que un viejo compañero de Quirón, llamado Macareo, expone al adivino Melampo sus pensamientos sobre el paso del tiempo y evoca con nostalgia su vigorosa juventud. El poema fue dado a conocer por George Sand en 1840 en la Revue des Deux Mondes. 
La edición incluye, además del texto original, la traducción …