Ir al contenido principal

Entretenimientos londinenses


En la pasada Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Madrid adquirí la Guía de Londres, de Antonio Gil de Tejada, publicada en dicha ciudad en 1855, en la imprenta Anglo-Hispana de Carlos Wood. Este ejemplar lleva una inscripción en la parte posterior de la cubierta que dice: "Esta Guía de Londres es propiedad de José V. Merino, terciario dominico. La adquirió en Madrid, en el Rastro, el domingo 9 de mayo de 1954".
    Como se desprende del prólogo, el autor fue profesor de español en la Universidad de Londres desde 1843 a 1849. Probablemente fuera un exiliado liberal, a juzgar por el tono elogioso con que habla de las instituciones políticas del Reino Unido, así como de la libertad de culto y de imprenta. D. Antonio regentaba la Casa de Huéspedes Española, en el 30 de Harley Street, junto a Cavendish Square (véase grabado), donde los compatriotas visitantes eran bienvenidos.
    La guía es muy completa y lleva un detallado mapa de la ciudad. A lo largo de sus 264 páginas se describen los principales edificios, monumentos, museos, jardines públicos, iglesias, etc. Capítulo aparte merecen algunos lugares de recreo y curiosidades, tales como: el Instituto Gimnástico Higiénico del capitán Chiosso (con el aparato llamado polymachinon, "con cuyo solo auxilio se consigue ejercitar todos los músculos del cuerpo humano"); el Panópticon, de estilo persa; el Panlíbanon o colección de figuras de cera de Mme. Tussaud; el Colosseum, con su Panorama de Londres y su Glyptoteca, entre otras atracciones; el Egiptian Hall, "sin que se deje de ver la máquina de empollar huevos"; o el modelo de la Tierra, "de proporciones colosales" ubicado en el centro de Leicester Square, obra del reputado geógrafo James Wyld. Mucho han cambiado los entretenimientos en Londres en los últimos ciento sesenta años; pero una está clara: la gente sigue divirtiéndose.

Comentarios

  1. Ese ejemplar enamora, qué buena compra.
    Tienes diversión asegurada, sobre todo si lo llevas a Londres y sigues la pista de sus indicaciones. Algo, por no decir mucho, de lo que cuentan sus páginas habrá sobrevivido.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que yo sepa, de las atracciones señaladas solo queda el Museo de cera de Madame Tussaud, aunque las figuras deben haber cambiado.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Incierta Fritillaria

La historia de la Fritillaria en Gran Bretaña es igualmnente incierta. Es seguro que se cultivaba allí en 1597, y posiblemente hacia 1578 (en realidad los nombrs de esta planta no se fijaron tan pronto, y a veces no está claro de qué planta se habla). Por otro lado, el primer registro de la planta en el mundo natural data de 1736, y hasta eso es anómalo, nadie afirma haber vuelto a verla hasta 1776, una fecha muy tardía para una nativa británica auténtica, sobre todo para una tan llamativa, inconfundible y atractiva. En otras palabras, quien considere nativa la Fritillaria deberá reconocer que las distintas generaciones de botánicos de los siglos XVII y XVIII se pusieron de acuerdo para no mencionarla en absoluto, una confabuilación solo comparable a la de la NASA cuando simuló los aterrizajes de estadounidenses en la Luna, supuestamente en los días que les quedaban libres en la tarea de vigilar los artefactos alienígenas de Roswell.

(Ken Thompson, ¿De dónde son los camellos? Creencia…

El granjero de Rowan Oak

En el verano de 1929 William Faukner se casó con Estelle Oldham Franklin, que se había divorciado de su esposo y había venido a Oxford con los dos hijos de este matrimonio, Malcolm y Victoria (conocida como Cho-Cho). Se casaron en la vieja iglesia presbiteriana de las afueras de Oxford que construyeron los esclavos sobre College Hill. Pasaron la luna de miel en Pascagoula, y fue allí donde Faulkner corrigió las galeradas de El sonido y la furia.
Al año siguiente, animado por los ingresos que le generaban sus relatos cortos en las revistas y la próxima publicación de sus libros en Inglaterra, Faulkner  compró Rowan Oak, una casa ante-bellum de Oxford, destartalada y necesitada de restauración. Por esta casa, adquirida por 6.000 $ y pagada a plazos de 75 $, lucharía Faulkner toda su vida  Como señala Michael Millgate (The Achievement of William Faulkner, 1966): "Visto hoy, el acto de adquirir tal casa se presenta como algo práctico a la vez que simbólico, que reafirma la decisión …

Memorare Manila

Pero la debacle llegó con la batalla de Manila, ya en pleno declive del Imperio del Sol Naciente, ante la presión de las tropas estadounidenses, australianas y de los propios filipinos sobre la capital de Filipinas.
      Luis García así me lo contó:
      -Hacia el día 7 de febrero de 1945, los estadounidenses empezaron a bombardear el sur de Manila. Y fue entonces cuando el general Yamashita ordenó al almirante Ibabuchi, encargado de las fuerzas japonesas en Manila, que evacuara Manila inmediatamente. Pero Ibabuchi hizo todo lo contrario. Abrieron todos los almacenes donde tenían todos los alimentos y las bodegas donde tenían  toda la cerveza. Y se emborracharon. Cuando estaban completamente borrachos, Inbabuchi les dijo: "¡A quemar Manila!".
     Había comenzado la sanguinaria batalla de Manila que se iba a saldar con unos cien mil nuertos en menos de un mes porque los japoneses tenían la orden de no rendirse. También contribuyeron a la destrucción las prisas del ge…