Ir al contenido principal

Censores (y otros impresentables)


Martes, 18 de marzo
     José Vergés, Ignacio Agustí y yo hemos visitado a José Pardo que es el jefe de censura (si bien a él le molesta que le llamen así). Pardo, que tiene la cara de clown, pálida y verrugosa, habla con pompa y dice a cada tres palabras "querido", nos ha largado un discurso para justificar la prohibición de tocar la crítica municipal. También me ha dirigido un apóstrofe invitándome a cambiar de tono y a hacer una crítica constructiva, que es algo que no he acabado nunca de entender. (...) Perlas de esta conversación con Pardo son las siguientes: "Vosotros no venís a pactar. Estamos en un estado sectario, con una prensa sectaria, dirigida por un hombre sectario que, mi querido Ignacio, soy yo".
     La frase no tiene desperdicio. Veremos lo que dirán dentro de un año. Con todo, Pardo es maniobrero, listo y muy apegado al sillón que ocupa. Antiguo sargento de carabineros de Negrín ha llegado a ser Jefe de Prensa por astucia y diplomacia y también quizá por un sentido moral que no han sabido tener predecesores (...).
     Pepe Blajot me cuenta algo que él había visto con sus propios ojos. Una circular de un delegado de Abastos que decía textualmente: "Se entregará toda la cosecha de aceite excepto la cantidad de olivas que se necesite para la cosecha del año próximo". Así estamos gobernados. Como si las olivas crecieran como las patatas, de año en año. Este papel auténtico lo tiene el Dr. Argemí, el tisiólogo.
     Ignacio Agustí clamaba hoy, desesperado: ¡Cada país tiene el gobernante que se merece!

(Néstor Luján, "El diario de 1947", en: La Barcelona dels tramvies i altres textos, Meteora, 2015)

Comentarios

Entradas populares

Luis Romero

Luis Romero (Barcelona, 1916-2009)  a principios de los años cincuenta.

A Luis Romero -de quien este año se cumple el centenario de su nacimiento- le sorprendió la. concesión del Premio Eugenio Nadal de 1951 durante su estancia en Argentina. La Noria era su primera novela (antes había publicado un libro de poemas, Cuerda tensa, y otro de viajes, Tabernas) y describe un día de Barcelona a través de treinta y seis personajes, sin contar otros secundarios o menos relevantes. Ya en su día, Eugenio de Nora destacó la influencia técnica de La colmena de Camilo José Cela y de la traducción al castellano (por José Salas Subirat) de Ulises, de James Joyce. Ambas novelas, que habían sido publicadas en Argentina, estaban muy en boga. Yo añadiría otra posible influencia cinematográfica: La ronde (1950), de Max Ophüls, basada en la obra de Arthur Schnitzler.
La novela de Romero (reeditada recientemente por la editorial Comanegra) combina el realismo objetivista y el monólogo interior. Los personaje…

Café Peñalba, Oviedo

A aquellas horas, el café estaba completamente lleno. Se veía a los camareros pasar presurosos entre las mesas, llevando en alto las bandejas, cargadas de misteriosas mezclas rojas, lechosas, verdes, doradas, en las que destacaba intensamente la mancha amarilla cromo de una corteza de límón o el carmín de una guinda, que el barman, como un moderno alquimista, preparaba en su alegre laboratorio de botellas. Todos eran pálidos, fofos, y parecían llevar con un poco de cortedad sus smokings deslucidos, con las mangas brillantes por el uso, y el lazo de la corbata torcido, lacio, como un pájaro negro de alas caídas. Aquel café era una institución en la vieja ciudad y aquella hora del anochecer una de las más difíciles del servicio. Los ingenieros, los magistrados, los catedráticos de la Universidad y las gentes enriquecidas con el carbón y el hierro se reunían allí a merendar, y había que servirles escrupulosamente, procurando no cortar sus conversaciones al preguntarles qué deseaban o al…

Felicitación

Este blog desea a todos sus lectores lo mejor para el 2017.