Ir al contenido principal

Espiritismo



El sabadellense Félix Sardá y Salvany (1841-1916) ha pasado a la historia (es un decir) por un discutido opúsculo cuyo título es toda una declaración de principios: El liberalismo es pecado (Barcelona, 1884). El integrista Sardá, avezado polemista, escribió numerosos artículos y folletos para combatir el liberalismo, el anarquismo, la masonería, el naturalismo, el matrimonio civil, etc... En uno de sus folletos, ¡Pobres espiritistas! (1873), arremete contra el espiritismo al que ve totalmente condenable e incompatible con la fe cristiana.
¿Y qué había, según Sardá, tras la "superchería" del espiritismo? Pues otra de sus bestias negras:
"El espiritismo en nuestra patria no es más que una máscara del protestantismo. La secta de Lutero que no ha podido arraigarse poco ni mucho en esta tierra, a pesar de lo que para eso ha trabajado, ha llamado en su auxilio al espiritismo. (...) ¡Qué traidora astucia en unos! ¡Qué miserable ceguedad en otros! ¡Pobres espiritistas! ¡Allan Kardec os lleva por la mano hasta Lutero! Esta será vuestra situación definitiva. Ahí pararéis. No seréis más que protestantes."


Comentarios

  1. Lo que debió sufrir este señor, todo el santo día despotricando contra unos y otros. A saber qué habrá encontrado en el más allá. A Lutero, sin duda.

    ResponderEliminar
  2. Seguramente todavía estará discutiendo...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Finales felices

Brad Pitt: "¿Crees que esta historia tendrá un final feliz?"
Angelina Jolie: "Los finales felices son historias sin acabar."

(Sr. y Sra. Smith, 2005, de Doug Liman. Guion de Simon Kinberg).

Presente continuo

Para una historia de la literatura, el único criterio de valor debe ser el presente, quiero decir, lo que justifica históricamente a un escritor no es su permanencia en el aire de los tiempos sino que su realidad es una especie de presente continuo que lo hace contemporáneo en algunas épocas y lo oscurece en otras. Porque para nadie, en ningún tuempo, hay valores absolutos.

(Ricardo Piglia, Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación, Anagrana, 2015).

Luis Romero

Luis Romero (Barcelona, 1916-2009)  a principios de los años cincuenta.

A Luis Romero -de quien este año se cumple el centenario de su nacimiento- le sorprendió la. concesión del Premio Eugenio Nadal de 1951 durante su estancia en Argentina. La Noria era su primera novela (antes había publicado un libro de poemas, Cuerda tensa, y otro de viajes, Tabernas) y describe un día de Barcelona a través de treinta y seis personajes, sin contar otros secundarios o menos relevantes. Ya en su día, Eugenio de Nora destacó la influencia técnica de La colmena de Camilo José Cela y de la traducción al castellano (por José Salas Subirat) de Ulises, de James Joyce. Ambas novelas, que habían sido publicadas en Argentina, estaban muy en boga. Yo añadiría otra posible influencia cinematográfica: La ronde (1950), de Max Ophüls, basada en la obra de Arthur Schnitzler.
La novela de Romero (reeditada recientemente por la editorial Comanegra) combina el realismo objetivista y el monólogo interior. Los personaje…