Ir al contenido principal

Grau


Shirley Ann Grau


"Los atardeceres de noviembre son plácidos y secos. Los árboles desnudos cubiertos de escarcha y las plantas relucen y se vuelven plateados en la marchita claridad. En los campos, que el invierno dejó desiertos, afloramientos graníticos lanzan vivos destellos blancos. Los huesos de la tierra, les llaman los viejos". Así empieza Los guardas de la casa, novela con la que su autora, Shirley Ann Grau, ganó el premio Pulitzer en 1965. Grau se había dado a conocer diez años antes con un libro de relatos cortos The Black Prince, al que siguieron dos novelas, The Hard Blue Sky (1958) y The House on Coliseum Street (1961); pero no sería hasta su tercera novela, Los guardas de la casa, cuando alcanzaría su consagración como narradora. Posteriormente publicaría otras novelas y relatos, que acabarían por cimentar su reputación literaria. Nacida en Nueva Orleans en 1929, Shirley Ann Grau pertenece a la misma generación de escritores sureños de la que forman parte, entre otros, Truman Capote, Flannery O'Connor o Harper Lee; sin embargo nunca logró el mismo nivel de popularidad que estos, y no precisamente por falta de méritos. 
En Los guardas de la casa se nos cuenta, con excelente pulso narrativo, la historia de una familia blanca, los Howlands, a través de varias generaciones, desde comienzos del siglo XIX a mediados del siglo XX. La narradora de la obra es Abigail que, entre otros episodios familiares, nos desvela un caso de mestizaje, tema tabú en la época: el de su abuelo William Howland con su amante de color, y luego esposa legal, Margaret. En su momento, en plena lucha por los derechos civiles de la población afroamericana, Grau sabe captar, en toda su complejidad y con riqueza de matices, la verdadera dimensión del problema racial en los estados del Sur, por encima de voluntarismos e hipocresías. Un reto nada fácil, por cierto.

Comentarios

  1. Me encantan estos pequeños genios femeninos que salen como casi de la nada. Y es que al final resulta que tienen una riqueza interior poco reconocida pero no menos merecida que otros.

    ResponderEliminar
  2. Grandes desconocidas y no menos grandes escritoras.
    .

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Cuando se apaga la luz

"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

Incierta Fritillaria

La historia de la Fritillaria en Gran Bretaña es igualmnente incierta. Es seguro que se cultivaba allí en 1597, y posiblemente hacia 1578 (en realidad los nombrs de esta planta no se fijaron tan pronto, y a veces no está claro de qué planta se habla). Por otro lado, el primer registro de la planta en el mundo natural data de 1736, y hasta eso es anómalo, nadie afirma haber vuelto a verla hasta 1776, una fecha muy tardía para una nativa británica auténtica, sobre todo para una tan llamativa, inconfundible y atractiva. En otras palabras, quien considere nativa la Fritillaria deberá reconocer que las distintas generaciones de botánicos de los siglos XVII y XVIII se pusieron de acuerdo para no mencionarla en absoluto, una confabuilación solo comparable a la de la NASA cuando simuló los aterrizajes de estadounidenses en la Luna, supuestamente en los días que les quedaban libres en la tarea de vigilar los artefactos alienígenas de Roswell.

(Ken Thompson, ¿De dónde son los camellos? Creencia…

Un bizarro y efímero fenómeno

La afición de Faulkner por la aviación fue muy temprana. En julio de 1918 partió hacia Toronto para alistarse como piloto cadete en la rama canadiense de la Royal Air Force. Sin embargo el armisticio llegó sin haber concluido el entrenamiento, lo que no le impidió que regresara a su casa de Oxford con uniforme y contando baladronadas acerca de su participación en combates aéreos en los cielos de Alemania. En los años treinta su afición a los aviones se reforzó. Consiguió una licencia de piloto y se compró  un aeroplano de cabina Waco, participando en varias exhibiciones aéreas.
En febrero de 1934 asistió a la ceremonia de inauguración del aeropuerto Sushan, en Nueva Orleans. La experiencioa vivida durante este viaje forma parte del material utilizado para escribir Pylon, publicada en marzo del año siguiente, poco antes de que muriera en accidente aéreo su hermano menor Dean, piloto acrobático.
Pylon es una obra menor dentro de la producción novelística de Faulkner, pero solo en términ…