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El río del tiempo


Tony Taylor (n. 1928) es un geólogo inglés, especialista en granito de los grandes batolitos. Trabajó en el Museo Británico y ha enseñado en universidades del Reino Unido y Australia, donde reside. Retirado desde hace tiempo de su profesión, con más de ochenta años ha escrito un libro, Fishing the River of Time (2013), que compagina su afición por la pesca con su amor por la naturaleza.
"Siempre me han interesado los lugares salvajes y la conexión entre roca, agua y vida, pues las tres son capas ligeramente diferentes en la superficie de nuestro mundo". Y desde este punto de vista escribe el libro en cuestión, una meditación sobre la naturaleza y la vida. En torno a su cabaña en Meade, al borde del lago Cowichan, en la isla de Vancouver, Taylor nos habla de pesca, sobre todo la del salmón, pero también del paisaje, de geología, de historias del lugar, de sus conversaciones con su nieto Ned...
Dylan Thomas dijo en cierta ocasión que los dos mejores escritores en prosa eran Arthur Ransome y George Orwell; probablemente, según él, porque a ambos les gustaba la pesca. (Orwell sacó su pseudónimo de su río favorito; también Ransome solía ir a pescar al río Orwell). Con Fishing the River of Time Tony Taylor se suma a otros autores que han hecho buena literatura del arte de la pesca, desde Izaak Walton a Eric Taverner. Fue este último quien dijo que la pesca no consiste primariamente en capturar peces, sino en contemplar el agua del río. El río del tiempo.

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Entradas populares

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).