Ir al contenido principal

Metales-prodigio


Con el Escorpión Azul, prototipo de avión, o mejor dicho, de nave sideral, habían quedado plenamente resueltos la mayoría de los problemas que la ciencia, desde el siglo XX, tenía planteados (...) La era atómica había llegado a ser, por precisión, la era de los metales-prodigio, y del titanio y el kentanium se había pasado al zirconio, descubierto a fines del siglo XVIII, pero cuya utilidad no se había llegado a ver hasta mediado el siglo XX. El zirconio, con su capacidad para soportar las terribles temperaturas que necesariamente se deberían desarrollar en las cámaras de combustión de las aeronaves siderales que hubiesen de vencer la gravedad de la Tierra, había sido la primera conquista, ya que el metal, en una aleación con el bórax llegaba a resistir temperaturas de hasta 6.000 grados centígrados. pero se había llegado más lejos al lograr el zirconio-G, capaz de resistir temperaturas de 10.000 grados centígrados y con ello, el combustible hidrazina, de alto poder energético, pero insuficiente para lograr arrancar navíos de gran peso de la gravedad de la Tierra, había podido ser sustituido por la energía atómica.

(Alf. Regaldie, Piratas del espacio, Editorial Valenciana, 1956) 

Comentarios

Entradas populares

Finales felices

Brad Pitt: "¿Crees que esta historia tendrá un final feliz?"
Angelina Jolie: "Los finales felices son historias sin acabar."

(Sr. y Sra. Smith, 2005, de Doug Liman. Guion de Simon Kinberg).

Presente continuo

Para una historia de la literatura, el único criterio de valor debe ser el presente, quiero decir, lo que justifica históricamente a un escritor no es su permanencia en el aire de los tiempos sino que su realidad es una especie de presente continuo que lo hace contemporáneo en algunas épocas y lo oscurece en otras. Porque para nadie, en ningún tuempo, hay valores absolutos.

(Ricardo Piglia, Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación, Anagrana, 2015).

Luis Romero

Luis Romero (Barcelona, 1916-2009)  a principios de los años cincuenta.

A Luis Romero -de quien este año se cumple el centenario de su nacimiento- le sorprendió la. concesión del Premio Eugenio Nadal de 1951 durante su estancia en Argentina. La Noria era su primera novela (antes había publicado un libro de poemas, Cuerda tensa, y otro de viajes, Tabernas) y describe un día de Barcelona a través de treinta y seis personajes, sin contar otros secundarios o menos relevantes. Ya en su día, Eugenio de Nora destacó la influencia técnica de La colmena de Camilo José Cela y de la traducción al castellano (por José Salas Subirat) de Ulises, de James Joyce. Ambas novelas, que habían sido publicadas en Argentina, estaban muy en boga. Yo añadiría otra posible influencia cinematográfica: La ronde (1950), de Max Ophüls, basada en la obra de Arthur Schnitzler.
La novela de Romero (reeditada recientemente por la editorial Comanegra) combina el realismo objetivista y el monólogo interior. Los personaje…