Ir al contenido principal

Austin Wright


Austin Wright (1922-2003)

Austin Wright se graduó en Geología por la Univesidad de Harvard en 1943. Poco después se alistó en el Ejército. Al finalizar la guerra optó por dar un giro a su vida. En vez de ejercer de geólogo se matriculó en la Universidad de Chicago para estudiar Lengua y Literatura Inglesa, doctorándose en  1959. Desde 1962 fue profesor de la Universidad de Cincinatti, y se especializó en relato corto, en la obra de Faulkner y en la teoría de la novela (Formal Principle in the Novel, 1982). Dentro de su obra de ficción (que empezó a escribir tardíamente, con más de cuarenta y cinco años) destacan seis novelas, de las que sin duda la más conocida, y probablemente la mejor, sea Tony and Susan (1993), publicada en castellano al año siguiente por Ediciones Destino.
De hecho, Tony y Susan es una novela dentro de una novela. Susan Morrow recibe de su exmarido Edward, del que lleva separada veinte años, una copia de una novela que acaba de escribir para que le de su opinión. La novela en cuestión cuenta la historia de Tony Hastings, quien en un viaje a Maine de vacaciones con su mujer y su hijas, es sorprendido en la carretera por tres maleantes. El brutal y trágico encuentro se convertirá en una oscura pesadilla para Tony; al tiempo que la lectura de la novela irá suscitando en Susan el recuerdo de Edward y la hará reflexionar sobre su existencia aparentemente idílica con su actual familia.
Por cierto, hace un par de años esta potente e inquietante novela de Wright fue reeditada por la editorial Salamandra, con la misma traducción de Héctor Silva para Destino, pero con el título de Tres noches. Y me pregunto: ¿de verdad era necesario cambiarle el título?. 

Comentarios

  1. Quizás la editorial Salamandra necesitaba que la novela se reconociera más por ella misma que por Destino.
    Pues Tony y Susan es precioso.

    ResponderEliminar
  2. Jorge, que se reconociera más por "Tres noches". Es que a veces no me explico bien. ¡Ay!.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ignoro cuales pueden sar las razones del cambio de título, pero que con ello solo consiguen confundir al lector, seguro.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Nuevo libro

"Este texto es la historia del reencuentro con un autor que me ha acompañado con intermitencias durante cincuenta años, y cuya vida, personalidad y obra literaria me resultan especialmente fascinantes. Pero no es solo eso. En cierta forma Prokosch también es el pretexto para hablar de escritura y libros. Del oficio de escritor. Del éxito y del fracaso. De críticas y rechazos. De realidad y ficción. Del azar. De máscaras. Esto es, de vida y literatura."


Mayo del 68: Una visión

"Estoy convencido de que de no haber sido bueno el tiempo reinante durante el mes de mayo, la revolución no se hubiera podido hacer. Quizás se hubiera reducido a unas cuantas escaramuzas. La lluvia y el frío suelen atenuar los ánimos revolucionarios más que ninguna otra cosa. Sé que esto podrá resultar cínico, pero yo creo que es verdad. La policía de París también compartía mi opinión.  Tengo entendido que los oficiales de la Prefectura se reunían todos los días para estar al corriente de los boletines meteorológicos." Quien así habla es el periodista Jack Hartley, narrador y uno de los protagonistas de la novela El alegre mes de mayo (1971), del escritor estadounidense James Jones.
No es el famoso autor de novelas como De aquí a la eternidad o Como un torrente un nombre que se suela asociar a los hechos de mayo de 1968. No obstante, fue uno de los pocos escritores norteamericanos que, a poco de suceder los hechos, decidió novelarlos. (Otro autor fue su compatriota Frank Y…

Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.