Ir al contenido principal

Amores y monumentos

Eduard Toda, disfrazado de momia en el Museo de Bulaq, 1885.
(Fotografía del fondo Toda de la Biblioteca Museo Víctor Balaguer, Vilanova i la Geltrú)

En 1884 el diplomático Eduard Toda i Güell fue destinado vicecónsul español en El Cairo. Toda aprovechó su estancia en la capital egipcia para visitar los principales monumentos de los antiguos faraones y reunir una notable colección de objetos anticuarios.
En uno de sus cuadernos de notas describe los lugares visitados, alternando los comentarios relativos a los viajes con otros de carácter más íntimo. Curiosamente Toda escribe en catalán los primeros, pero reserva el inglés para los segundos. Así, por ejemplo, en la entrada del 23 de abril escribe*:
A las once de la mañana he hecho una visita oficial al Virrey de Egipto Mahomed Twefick. Es un joven de unos 35 a 40 años, cara ancha, bajo, barba clara y manos carnosas. Me ha recibido muy bien preguntándome por mis viajes. Todo vulgar: no es ciertamente el hombre que Egipto necesita en los momentos actuales. Parece una persona de bien, pero eso no es suficiente.
A las once de la noche visita al barrio árabe. Aquí he intimado bastante con Hamida, una joven árabe con unos ojos preciosos y de color marrón. Hemos tenido momentos de amor singulares, sin entender una sola palabra el uno del otro.
En agosto se lamenta (en inglés) de otra de sus amistades femeninas:
Amante Joyce era una joven de unos veinte años, una belleza espléndida, en todos los sentidos de la palabra. Pues bien, a mi me gustaba mucho, pero no tuve la misma suerte con ella, de modo que después de intentarlo mucho, tuve que abandonar mi predilección por ella. Fue una pena, porque ¡es tan bonita! ¡Y encima será propiedad de un griego! ¡Que lo cuelguen! Adiós para siempre.
Y unos meses más tarde:
.. me participan el casamiento de A. Joyce con su griego. Me sabe muy mal, Imagino que ahora ya la he perdido para siempre, y todavía la quiero. ¡Es tan bonita y encantadora! ¡Que Dios tenga piedad de mi, o de ella, o de los dos!   

* Dietari de viatges d'Eduard Toda i Güell, 1876-1891, Museu d'Arqueologia Salvador Vilaseca, Reus, 2008.  

Comentarios

  1. Muy interesante el artículo, me ha ayudado a entender la que desde ahora será mi foto favorita, gracias :)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro, milagro. Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía. Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Catal…

Kerouac

Ayer se cumplieron cincuenta años de la muerte del escritor norteamericano Jack Kerouac, la gran estrella del firmamento beat. De hecho, el comienzo de la llamada "generación beat" puede datarse en 1957, al amparo de la publicación de su novela En la carretera y el lanzamiento del Sputnik por la Unión Soviética (de aquí la palabra beatnik que a partir de entonces definiría a los jóvenes rebeldes y disidentes culturales).
Se diría que el éxito mató a la generación beat prácticamente desde su inicio. De la noche a la mañana aspirantes a escritores considerados impublicables ocuparon las páginas de las revistas, fueron entrevistados en la radio e incluso salieron en televisión. El fenómeno fue fulgurante, pero duró poco. La cosecha fue escasa, pero auténtica. Sobre todo hubo poetas, muchos poetas. Narradores pocos, y que hayan quedado todavía menos: solo Kerouac y su mentor William S. Burroughs, aunque en rigor el autor de El almuerzo desnudo no pertenece a la misma "gene…

Portentosas lluvias

Según reza el subtítulo de Mil y una curiosidades (Barcelona, c. 1930) se trata de un "Archivo de cosas raras muy convenientes. Algo de todo. Noticias que no contiene ningún diccionario. Libro de utilidad y recreo. Agradable lectura para hombres y niños. Asuntos tratados sencillamente, sin alardes científicos ni pedantescos". Su autor, aunque no conste en la portada, fue el periodista y humorista aragonés Julio Víctor Tomey, autor, entre otras obras, de dos libritos cómicos: Cuadernicos baturros y Prosica baturra.
El volumen II de Mil y una curiosidades -que me facilitó mi amigo Josep Mª Sans- contiene un batiburrillo de noticias curiosas sobre diversos temas, desde el velocípedo al paragranizo pasando por el modo de ordeñar las vacas por medio de la electricidad. Incluye también referencias a algunos libros antiguos y raros, como Prodigiorum ac ostentorum chronicon, infolio publicado en Basilea en 1557, por "el sabio profesor de Heidelberg Teobaldo Wolffhar, que escri…