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Conrad en Oriente


Recientemente la nueva editorial La Línea del Horizonte ha publicado El Oriente de Joseph Conrad, del que es autor Salvador Sediles. El libro, muy bien ilustrado con imágenes de la época y -salvo  erratas en algunas de las fechas- de una excelente factura, narra los viajes de marino Jósef Korzeniowski por los puertos orientales, especialmente por el archipiélago malayo; y lo hace relacionándolos con los que más tarde serán los escenarios naturales de muchos de sus relatos y novelas. Era un libro que se echaba en falta en la bibliografía conradiana en español, y contiene una interesante y valiosa información.
Hay, sin embargo, un dato que no me encaja. Dice el autor: "Seis semanas es el tiempo que pasa (Conrad) por primera vez en Singapur, tiempo que acaba en mayo de 1883 cuando encuentra la forma de volver a Inglaterra a bordo del vapor español León XIII al mando del capitán López y con destino a Liverpool."
Es cierto que en mayo de 1883 Conrad decide regresar a Inglaterra y se embarca en un vapor de pasajeros que le llevará a Liverpool, pero dudo que fuera el León XIII, pues este buque fue construído en Glasgow  en 1888 y más tarde lo compró la Compañía Trasatlántica, que en 1896 lo rebautizó como León XIII. Los que alrededor de 1883 hacían la línea de Filipinas (De Manila a Liverpool, o Génova, Barcelona o Le Havre, según los casos), eran otros buques-correo de la Cía. Trasatlántica, concretamente: "Isla de Panay", "Isla de Luzón", "Isla de Cebú" e "Isla de Mindanao". ¿Pudo ser alguno de estos buques el que tomara Conrad para regresar a Inglaterra? Es posible, pero las biografías que he podido consultar nada dicen al respecto. En cuanto al "capitán López" tampoco he encontrado datos. ¿Podría referirse a Antonio López y López, primer marqués de Comillas, fundador de la citada naviera? Pero Antonio López no pilotaba barcos.
  

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OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).