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MIral y Cataluña

Domingo Miral López (1872-1942), óleo de Joaquín Pallarés,
         Universidad de Zaragoza

En el espléndido libro Escritores y Escrituras (Xordica, 2012), del bibliófilo zaragozano José Luis Melero, se recoge una serie de artículos publicados en Heraldo de Aragón entre 2009 y 2012. Uno de ellos, titulado "Miral y Cataluña", publicado  el 11 de noviembre de 2010, hace alusión a La crisis de la Universidad, discurso inaugural del curso 1908-1909 de la Universidad de Salamanca, pronunciado por el aragonés Domingo Miral López, a la sazón catedrático de Lengua y Literatura Griegas. En dicho discurso hay unas reflexiones acerca del ya entonces llamado "problema catalán". Dice Melero:

Miral pensaba que "el catalanismo se debe única y exclusivamente a las pasiones de una gran parte de la prensa madrileña y a las intemperancias y desplantes de algunos mangoneadores de nuestra política" y que la suspicacia de esa prensa era responsable de la "campaña sistemática de hostilidad a Cataluña". Miral opinaba ya entonces que era inútil toda tentativa de reconciliación y que tanto se estaban empeñando en que los catalanes fueran separatistas que "Dios solo sabe lo que al fin puede ocurrir". Ciento dos años después parece que todo siguiera igual. Tras la sentencia del Constitucional sobre el Estatuto de Autonomía de Cataluña, las relaciones entre España y Cataluña están sin duda peor, cada vez hay más sectores que se encaminan a la secesión y es verdad que cierto tipo de prensa madrileña alimenta y promueve una suerte de anticatalanismo. Todo dejà vu.

Y por ahora sigue el dejà vu.



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Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

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FINAL

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un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
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(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).