Ir al contenido principal

La isla que dejó de existir


Frederick John Owen Evans (1815-1885) fue un eminente oficial de la Royal Navy y notable  hidrógrafo. En 1875 el capitán Evans tomó la Carta 2683 del Almirantazgo -una carta a una escala lo suficientemente pequeña como para mostrar todo el Oceáno Pacífico en una sola lámina-, y se dispuso a hacer una revisión a fondo de todas las islas de dudosa existencia. En palabras de Henry Stommel, autor de Lost Islands. The Story of Islands That Have Vanished from Nautical Cards (1984), Evans efectuó una "masacre virtual" de estas islas, y de una tacada se cargó nada menos que  123 manchas de tierra cartografiadas, incluyendo tres islas reales que tuvieron que ser restauradas en posteriores ediciones.
Leo en la prensa que Sandy Island, una pequeña isla cuya existencia daban por cierta diversos mapas y cartas náuticas -incluido Google Earth-, y situada en el Mar de Coral, entre Australia y Nueva Caledonia, ha desaparecido del mapa. Da la casualidad que esta zona del Pacífico Sur fue explorada por el propio Evans en 1841 con el H.M.S Fly, junto con el geólogo Joseph Jukes. En la carta 2683 figuraban al sur de Nueva Caledonia tres islitas: Fairway, Tamar y Hammond, que fueron borradas del mapa por Evans en 1875.
La expedición científica comandada por Maria Seton, geóloga de la Universidad de Sydney, no encontró nada en el sitio donde se suponía tenía que estar la isla de Sandy, en consecuencia ha pasado a ser una de las muchas islas perdidas, que se desvanecen en la nada con la misma facilidad que aparecen en los mapas. No es la única, ni será la última.

Comentarios

Entradas populares

Cuando se apaga la luz

"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

Incierta Fritillaria

La historia de la Fritillaria en Gran Bretaña es igualmnente incierta. Es seguro que se cultivaba allí en 1597, y posiblemente hacia 1578 (en realidad los nombrs de esta planta no se fijaron tan pronto, y a veces no está claro de qué planta se habla). Por otro lado, el primer registro de la planta en el mundo natural data de 1736, y hasta eso es anómalo, nadie afirma haber vuelto a verla hasta 1776, una fecha muy tardía para una nativa británica auténtica, sobre todo para una tan llamativa, inconfundible y atractiva. En otras palabras, quien considere nativa la Fritillaria deberá reconocer que las distintas generaciones de botánicos de los siglos XVII y XVIII se pusieron de acuerdo para no mencionarla en absoluto, una confabuilación solo comparable a la de la NASA cuando simuló los aterrizajes de estadounidenses en la Luna, supuestamente en los días que les quedaban libres en la tarea de vigilar los artefactos alienígenas de Roswell.

(Ken Thompson, ¿De dónde son los camellos? Creencia…

Un bizarro y efímero fenómeno

La afición de Faulkner por la aviación fue muy temprana. En julio de 1918 partió hacia Toronto para alistarse como piloto cadete en la rama canadiense de la Royal Air Force. Sin embargo el armisticio llegó sin haber concluido el entrenamiento, lo que no le impidió que regresara a su casa de Oxford con uniforme y contando baladronadas acerca de su participación en combates aéreos en los cielos de Alemania. En los años treinta su afición a los aviones se reforzó. Consiguió una licencia de piloto y se compró  un aeroplano de cabina Waco, participando en varias exhibiciones aéreas.
En febrero de 1934 asistió a la ceremonia de inauguración del aeropuerto Sushan, en Nueva Orleans. La experiencioa vivida durante este viaje forma parte del material utilizado para escribir Pylon, publicada en marzo del año siguiente, poco antes de que muriera en accidente aéreo su hermano menor Dean, piloto acrobático.
Pylon es una obra menor dentro de la producción novelística de Faulkner, pero solo en términ…