Ir al contenido principal

Ser él


"No escribir como él, sino ser él: tomar su nombre, vivir su vida, amar a las mujeres -o a los hombres- que él ama, andar sus pasos, abrir sus ventanas, comprar en las mismas tiendas los mismos alimentos, peinar sus cabellos, vestir sus ropas, soñar sus sueños, llorar sus lágrimas, leer sus libros, reír sus risas, sufrir sus insomnios, viajar sus viajes, escribir sus obras, disfrutar sus éxitos, olvidar sus fracasos, temer sus miedos, envidiar lo que envidia, tropezar -si es el caso dos veces- en la misma piedra en que él tropieza, inventar su infancia, aborrecer su adolescencia, ir arrinconando su juventud en el trastero de la memoria, apurar su madurez como una copa de licor duro, aceptar su vejez como se acepta la llegada del día tras un descanso cruel, morir su muerte. Sí. para escribir sobre algunos temas hay veces en las que uno desearía ser tal o cual escritor. No escribir como él, sino ser él: tomar su nombre, vivir su vida..."

(Javier García Rodríguez, Barra americana, DVD Ediciones, Barcelona, 2011) 

Comentarios

Entradas populares

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).