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March

William March (1893-1954)

EL SOLDADO MARTIN DAILEY

Me desperté en un tren hospital. Me escocían los ojos, tenía el pecho dolorido y punzadas en las piernas. Desde donde estaba acostado, iba vislumbrando el campo francés, repleto de amapolas y plantas de mostaza en flor. Oí un murmullo de voces y el ruido metálico de unos motores cuando hicimos una parada de algunos minutos en una estación por el camino. Me recosté y volví a cerrar los ojos. El vagón apestaba a desinfectante y sangre seca, y a ese olor que se desprende al enjaular a muchos hombres juntos.
Encima de mí un tipo hablaba sin parar de Nebraska. Su cabeza, que asomaba por encima de la litera, tenía un color blanco grisáceo y sus uñas habían cobrado un color azulado. Hablaba en voz queda y lenta. Tenía muchas ganas de hablar porque sabía que iba a morir antes de llegar al hospital. Pero no había nadie que le escuchara. Estábamos allí tumbados, casi en silencio, pensando en nuestras desgracias, como carneros recién castrados, demasiado cansados para consolarnos con jaramentos. Permanecimos muchos, mirando fijamente al techo, o echando algún vistazo por las puertas al campo precioso, ahora en plena floración.

(Compañía K, de William March. Traducción de Bianca Southwood. Libros del Silencio, Barcelona, 2012)


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Álvarez Flórez

Hace unos días me enteré, por el artículo publicado en El Periódico ("Muerte de un traductor", de Silvia Cruz Lapeña) de la muerte, a finales del pasado mes de abril, de José Manuel Álvarez Flórez. Había nacido en Cangas del Narcea (Asturias) en 1939, aunque pronto se trasladó a Barcelona donde desarrolló durante décadas una ingente labor como traductor del inglés. A mediados de los años setenta se dio a conocer como narrador con Autoejecución y suelta de animales internos (Júcar, 1975) y  Girar de anarcos (Muchnik, 1981), dos novelas en la línea experimental en boga en aquela época. Más tarde publicaría El delirio de Conan y otros relatos (Muchnik, 1990).    Como traductor trabajó para varias editoriales, entre las que se cuentan, a parte de Muchnik, Acantilado y Anagrama. Tradujo a un gran número de autores: Faulkner, Scott Fitzgerald, Steinbeck, Capote, Doris Lessing, E. M. Foster, Vonnegut, Bukowsky, John Kennedy Toole, Le Carré, Oliver Sacks, Tom Wolfe, etc. La Bibli