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Charles Olson


Charles Olson (1910-1970)

Charles Olson es uno de los poetas más importantes que surgieron en Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial. Nacido en Nueva Inglaterra, estudió en la Wesleyan University, donde se doctoró con una tesis sobre Herman Melville. Perteneció a la llamada escuela de Black Mountain, de cuyo College llegó a ser rector. Su propuesta experimental y del "verso proyectivo" influyó en las generaciones poéticas posteriores. En 1950 comenzó a escribir la que se considera su obra cumbre: un largo poema, The Maximus Poems, en la línea de los Cantos de Ezra Pound o Paterson de William Carlos Williams, que quedó inconcluso a su muerte.
Interesado por las lenguas indoeuropeas, la geología y la cultura maya, en Maximus IV, Olson introduce la deriva de los continentes. Vislumbrada por el geólogo norteamericano Frank B. Taylor unos pocos años antes de que Alfred Wegener estableciara su propia hipótesis, el colosal movimiento cortical del planeta le sirve a Olson como metáfora de la historia y sus grandes migraciones. Olson escribió este parte cuando la teoría de la tectónica de placas se estaba gestando. En el poema Olson dirige su mirada a las rocas de Ten Pound Island, constata su sometimiento bajo las capas de hielo de la última glaciación y entiende el desplazamiento de las masas continentales a partir de un único megacontinente, Pangea, como símbolo del destino migratorio del hombre y de la trágica agitación de la historia. 

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Entradas populares

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).