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Divers Press


A principios de los años cincuenta del siglo pasado el poeta estadounidense Robert Creeley y su mujer Ann se establecieron en Mallorca. Allí fundaron la editorial privada Divers Press, y empezaron a publicar libros de poemas de sus amigos Paul Blackburn, Robert Duncan, Charles Olson y de él mismo, entre otros.
Un día les llegó por correo un original en prosa, una novela corta titulada The Hypocritic Days, de un desconocido Douglas Woolf, les gustó y decidieron publicarla. La novela apareció en enero de 1955. Es un ejemplar de pequeño formato (12,5 x 17,5 cm) y 140 páginas, impreso artesanalmente en la imprenta de Mossén Alcover, de Palma de Mallorca, con tipos Futura y Mercedes. Lleva en la cubierta un dibujo abstracto a dos tintas del pintor japonés Katue Kitasono, a la sazón residente también en Mallorca.
Se hizo una tirada de unos pocos centenares. Las ventas fueron escasas. Un día, según cuenta el propio Creeley, recibieron con asombro un pedido de veinte ejemplares de Connecticut. Resultó ser la madre del autor.
(Del libro extraigo esta frase: "Muchos de nosotros pasamos nuestras vidas retocando para nosotros mismos los retratos que imaginamos pintan los demás").

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Entradas populares

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).