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Pájaros cantores


En la calle de Barrio-Nuevo, a mano derecha, entrando por la de Concepción, tiene su tienda un Jaulero; éste brinda al Público con lo que sabe; y es, componer organitos para enseñar cantar pájaros; si alguien tiene precisión de hacer uso de esta promesa, encamínese allá, para que los Pájaros, que tuviere, aprendan música. Dice también en su esquela, que el que tuviere algún Organito viejo, o roto, si quisiera venderlo, lo comprará, y después lo volverá a vender por precio muy acomodado. Añade más, y es, que se halla con Gorriones de Indias, machos y hembras, para criar Canarios, y Canarias.

(Diario Curioso-Erudito y Comercial, Público y Económico, Madrid, 8 de febrero de 1758)

Comentarios

  1. Lupo Ayllán y Sus Dementes20/12/11 10:48

    Calvino y B . Schultz anticipados en lo que ahora es un viejo legajo .
    Puede que estos dos autores tuvieran una biblioteca secreta de Diarios eruditos Y curiosos y su literatura no fuera más que una lenta transcripción de éstos .
    O cerraban los ojos y se asomaban a esos mundos .

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  2. Así es, querido Lupo & Cía, los diarios antiguos como ventanas no solo al pasado sino a otros mundos.

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Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).