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Maurice Sandoz

Ilustración de Salvador Dalí para El laberinto, de Maurice Sandoz

De los escritores contemporáneos cuyas obras ilustró Salvador Dalí, Maurice Sandoz no está entre los más conocidos. Sin embargo, desde el punto de vista literario, es de los más interesantes. Perteneciente a la familia propietaria de los famosos laboratorios farmacéuticos, Maurice-Yves Sandoz nació en Basilea en 1892. Estudió química y entró a trabajar en la empresa familiar, pero un accidente fortuito le apartó de su carrera profesional. Decidió entonces dedicarse a la literatura.
Durante una estancia en los Estados Unidos Sandoz conoció a Dalí, que quedó fascinado por sus cuentos y novelas de corte fantástico. Fantastic Memories (1944), el primer libro de Sandoz que ilustró el pintor de Figueres, reúne una serie de historias pretendidamente autobiográficas en las que abundan las escenas bizarras y surrealistas. (En uno de los relatos, "The Limp-paged Album", alude a su bisabuelo, un médico y connoisseur que poseía un album cuyas páginas eran doce pedazos de piel humana con tatuajes, tomadas de los pechos de doce marineros que habían muerto en el hospital).
El laberinto, también ilustrado por Dalí, es una de las pocas obras de Sandoz traducidas al castellano (en este caso por el Dr. Edgar Pedro Bruck). Fue publicada por Ediciones Comtalia, de Barcelona, en 1948, y que yo sepa no se ha vuelto a reeditar. Diría que lamentablemente, pues la novela puede considerarse un clásico moderno de la literatura gótica y de terror. La acción transcurre a finales del siglo XIX en el castillo de los McTeam, en Escocia. Un ominoso secreto envuelve desde hace siglos el destino de sus herederos varones, cuyas vidas se ven alteradas en cuanto toman posesión del castillo. Solo al final se nos desvelará el misterio, en uno de los desenlaces más sorprendentes e inquietantes que haya leído.
Maurice Sandoz era un escritor que hacía el tipo de literatura que a él le gustaba, al margen de las modas del momento. Fue también compositor y coleccionista de minerales. Viajó mucho y se relacionó con artistas, escritores y celebridades de la época. Murió en 1958. Como escritor cosmopolita y un tanto excéntrico Sandoz podría haber sido incluído perfectamente en el particular Diccionario de literatura para esnobs, de Fabrice Gaignault, pero lo cierto es que no está. Casi mejor.

Comentarios

  1. Y podríamos ponerle música de F. Poulenc ¿Les mamelles de Tiresies tal vez?, su casi coetáneo y también hijo de familia acomodada de la industria química ¡Todos los químicos debíamos ser propietarios! Feliz Semana Santa

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  2. No había caído en el combinado Sandoz-Poulenc, pero me parece un buen tándem literario-musical.
    Feliz Semana Santa a todo el mundo.

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  3. Nada qué ver con la afamada carnicería, supongo.

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