Ir al contenido principal

Un poema de Keyes

Sidney Keyes (1922-1943)

POETA DE GUERRA

Yo soy el hombre que buscaba la paz y halló
En sus ojos los alambres de espino.
Yo soy el hombre que tanteaba palabras y halló
En su mano una flecha.
Yo soy el constructor cuyos firmes muros rodean
La deslizante tierra.
Cuando me ponga enfermo o enloquezca
No os burléis de mi ni me encadenéis:
Cuando trate de agarrar al viento
No dejéis que me caiga:
Aunque mi cara sea un libro quemado
Y una ciudad devastada.

("War poet" se halla incluído en The Collected Poems of Sidney Keyes, Londres, 1945. Traducción: J. O.)

Comentarios

  1. Un magnífico poema. Desconocía al autor, y me temo que encontar libros de él será una empresa costosa. De todas formas, me parece un autor interesante. Gracias por traerlo aquí.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. No tengo constancia de que Keyes se haya traducido al castellano. Y merecería serlo. Si tenemos en cuenta que Keyes murió sin haber cumplido los veintiún años, el nivel medio de sus poemas es muy alto. Creo que, junto con el galés Alun Lewis, es uno de los mejores poetas británicos de la IIGM.
    Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Mayo del 68: Una visión

"Estoy convencido de que de no haber sido bueno el tiempo reinante durante el mes de mayo, la revolución no se hubiera podido hacer. Quizás se hubiera reducido a unas cuantas escaramuzas. La lluvia y el frío suelen atenuar los ánimos revolucionarios más que ninguna otra cosa. Sé que esto podrá resultar cínico, pero yo creo que es verdad. La policía de París también compartía mi opinión.  Tengo entendido que los oficiales de la Prefectura se reunían todos los días para estar al corriente de los boletines meteorológicos." Quien así habla es el periodista Jack Hartley, narrador y uno de los protagonistas de la novela El alegre mes de mayo (1971), del escritor estadounidense James Jones.
No es el famoso autor de novelas como De aquí a la eternidad o Como un torrente un nombre que se suela asociar a los hechos de mayo de 1968. No obstante, fue uno de los pocos escritores norteamericanos que, a poco de suceder los hechos, decidió novelarlos. (Otro autor fue su compatriota Frank Y…

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).